Valdivieso, Jose
España
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SEGUIDILLAS

1

Unos ojos bellos adoro, madre;
téngolos ausentes, verelos tarde.

Unos ojos bellos
que son de paloma,
donde amor se assoma
a dar vida en ellos;
no ay, madre, sin vellos,
bien que no me falte;

téngolos ausentes, verelos tarde.

Son dignos de amar,
pues podéis creer
que no ay más qué ver
ni qué dessear;
hízelos llorar
y llorar me hazen;

téngolos ausentes, verelos tarde.

No sé qué me vi
quando los miré,
que en ellos me hallé
y en mí me perdí;
ya no vivo en mí
sino en ellos, madre;
téngolos ausentes,
verelos tarde.

téngolos ausentes, verelos tarde.


2

Libre ser solía,
vendido, muero;
nadie fíe, madre,
de ingratos pechos.

Con fingido trato,
madre, un falso amigo,
que cenó conmigo
en mi mismo plato,
me vendió el ingrato
como a un cordero;
nadie fíe, madre, &c.

Dávale mi lado,
el plato le hazía,
con él repartía
el mejor bocado,
mas en buen mercado
vendió al hijo vuestro;
nadie fíe, madre, &c.

Sus plantas desnudas,
lavé con mi llanto,
con ser Iueves Santo
fue conmigo un Iudas,
con entrañas crudas
me dio traidor beso;
nadie fíe, madre,
de ingratos pechos.

Valdivieso, Jose

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