Navarro, Rubén C.
México
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JARDINES DE SILENCIO

Si te callas y meditas
has de ver que en silencio son las almas infinitas.
Fernández Ardavín.

¡Es inútil que así llames!... No entrarás en mis jardines.
Mercader aventurero que perturbas mi oración;
porque acechan mis leones y vigilan mis mastines,
ovillados junto al muro
del oscuro
portalón...

Busca... busca, peregrino,
¡porque llevas extraviado tu camino!...
Más delante, quizá tenga reservadas el destino,
sensaciones venturosas
y alegrías bulliciosas
para ti...
No interrumpas este sueño de divina poesía...
No preguntes por tu vana, por tu loca juglería,
¡que el silencio y el silencio y el silencio reina aquí...

Cuando tornes de la vida, pecador arrepentido
y aquí busques el remedio milagroso del olvido,
con que puedas , en silencio, tus heridas restañar;
cuando vuelvas con el alma deseosa de ser blanca...
hallarás mi puerta franca
y un refugio donde goces la ventura de pensar...

Navarro, Rubén C.

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