Valdés Mendoza, Mercedes
Cuba
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I

¡Ven, ninfa celestial de la esperanza,
ven, dulce amiga, que tu amor imploro!,
y enséñame en hermosa lontananza
el bien que busco y anhelante adoro.
Muéstrame un sol de gloria y bienandanza
con tus reflejos de esmeralda y oro;
lanza torrentes de tu luz querida
en el triste horizonte de mi vida.

Valdés Mendoza, Mercedes

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