Cabello Jiménez, Alfonso
España
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ANCORADO EN LA BAHÍA

¡Qué pena me produce mi velero!
Anclado y sin timón en la bahía,
porque sigue soñando en la utopía
cuando el ancla ha perdido su asidero.

Fue un barco emprendedor, presto y austero,
y aunque siempre ha perdido, todavía,
intenta proseguir la travesía
como un bajel apuesto y marinero.

Ancorado se pudre su madera
que agita bruscamente el oleaje,
rompiendo sin piedad su singladura.

Sólo puede soñar. ¡Sólo le espera!
Terminar este absurdo vasallaje
hundiendo en alta mar su desventura.

Cabello Jiménez, Alfonso

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