Neruda, Pablo
Chile
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AMOR

Mujer, yo hubiera sido tu hijo, por berberte
la leche de los senos como un manantial,
por mirarte y sentirte a mi lado y tenerte
en la risa de oro y en la voz de cristal.
Por sentirte en mis venas como dios en los ríos
y adorarte en los tristes huesos de polvo y cal,
porque tu ser pasara sin pena al lado del mío
y saliera de la estrofa -limpio de todo mal-.
*
Cómo sabría amarte, mujer, cómo sabría
amarte, amarte como nadie supo jamás!
morir y todavía
amarte más.
Y todavía más
y más.

Neruda, Pablo

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