Gallego Fernández, Juan Nicasio
España
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A Judas

Cuando el horror de su traición impía
del falso Apóstol obcecó la mente,
y del árbol fatídico pendiente
con rudas contorsiones se mecía,


complacido en su mísera agonía
mirábale el demonio frente a frente,
hasta que al fin, del término impaciente,
de entrambos pies con ímpetu le asía.


Mas ya que vio cesar del descompuesto
rostro la agitación convulsa y fiera,
señal segura de su fin funesto,


con infernal sonrisa lisonjera
los labios puso en el deforme gesto,
y el beso le volvió que a Cristo diera.

Gallego Fernández, Juan Nicasio

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