Gallego Fernández, Juan Nicasio
España
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A Glicera

¿Qué imposible no alcanza la hermosura?
¿Quién no cede a su hechizo soberano?
Adonde llega su poder tirano
la fábula, la historia lo asegura.


Renuncia Adán la celestial ventura,
su dulce halago resistiendo en vano;
por ella Paris el valor troyano
arma y conduce a perdición segura.


De una manzana la belleza rara
causó de entrambos la desdicha fiera
que de tu amor los gustos acibara:


mas si a verte llegara, mi Glicera,
el uno de tu mano la tomara,
el otro a tus encantos la rindiera.

Gallego Fernández, Juan Nicasio

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