La Administración en verso

Fuente: http://fiscalizacion.es/

Hoy 21 de marzo, la UNESCO se celebra el Día Mundial de la Poesía. He retado a Sevach a presentar en verso nuestras respectivas entradas en las bitácoras, para sumarnos a la conmemoración. Como recuerda la página de la UNESCO, en un mundo en plena mutación, sacudido por un vértigo de cambios y transformaciones sociales, los poetas acompañan los movimientos cívicos y con la belleza de sus palabras nos hablan de las injusticias del mundo. A ver que os parece el desafío. 
 

 

La Europa del acatamiento

como una bíblica maldición

exige el adelgazamiento

de nuestra Pública Administración.
Desapareció una paga extra

y sólo tres moscosos de fiesta

los opositores con cabreo

sin oferta de empleo.

Suprimense los interinos

congelados como chinos

mengua nuestro específico

¡ Todo recorte es magnífico!

La sostenibilidad financiera

se vuelve una quimera

entre remanentes modestos

de menguados presupuestos.

Y el proveedor no cobra

no se hace ni una obra

pues no hay consignación

¡Que no hay recaudación!

Porque no hay tesorería

no se paga al treinta día.

Con inversiones escasas

para aplacar a las masas

vuelve el peaje sombra

la ingeniería ni se nombra.

Si en superávit me encuentro

amortizo endeudamiento

canta la ley de Estabilidad

aunque no tenga necesidad.

Y el sufrido Interventor

del reparo es escritor:

Aquí hay fraccionamiento

Allí encarecimiento

O ¿acaso conchabamiento?

¡no esperes agradecimiento!

Y las facturas del cajón

aumentan con profusión

que necesitan regulación

para darles solución.

En la Ley de Transparencia

se penaliza la gerencia

de quien maneje sin ciencia

los caudales, ¡oh imprudencia!

Y evoca con regocijo

el delegado concejal

cuando hacían tanto vial

llevando un porcentaje fijo.

Terminamos con mención

de la sufrida fiscalización.

Hablando de corrupción

llega una reflexión:

Tiene el auditor de Cuentas

unas actuaciones tan lentas

que al partido político

¡fiscaliza el neolítico!

al alcalde llega tarde

y al ministro … ¡cesante!

Demos fin a estos ripios

que ya mencioné Municipios

pues no me dedico a esto

y rimar no entra en mi puesto