Leer o escribir poesía es un salto al vacío: Andrés Neuman - México

Fuente: http://www.cronica.com.mx/notas/2015/892032.html

Leer o escribir poesía es un salto al vacío, porque tienen una especie de instinto depredador que va directamente, de manera implacable, a lo que más nos duele: el amor, la muerte, la infancia, la familia... todo lo que es el ser humano, dice Andrés Neuman.


En entrevista con Crónica, el poeta, traductor, novelista y ganador del premio Alfaguara (2009) analiza la intimidad de la poesía y señala que "es como un eco que se va reescribiendo por los poetas o lectores. Algo dinámico, no mecánico, que lleva al hombre a una sensación de vértigo".
Andrés Neuman es uno de los jóvenes escritores argentinos con mayor reconocimiento en la actualidad. Es autor de novelas como El viajero del siglo y el poemario Alfileres de luz y cuenta que en México se le conoce más como narrador, pero esencialmente su obra es más centrada en la poesía.
Y entonces para él, escribir o leer un poema es una aventura, pero también un encuentro con hendiduras que revelan secretos, emociones y realidades. Así, dice que leer o escribir poesía es el salto al vacío, "porque revela al humano el temor que genera el pudor. Te encuentras con la franqueza emocional, un mecanismo brutalmente directo a veces sutil, otras simbólico o elíptico, pero que va a lo que duele sin circunnavegaciones, sino frontal y con una especie de instinto depredador".
—¿Cómo explicas este salto?
—Cuando vas en esa caída, te puede dar miedo por el ése no sé qué de que está hecho el poema. Pero también te inunda una sensación de vértigo, ese extraño deseo y tentación de seguir escribiendo el poema o de leerlo.
Sin embargo, la amplitud de la poesía también alberga un paracaídas para los que han saltado al vacío. Creo que todo lo relacionado con este salto, este vértigo, tiene que ver con el arte en general y que socorre a todos los que de un modo u otro estamos cayendo.
Porque la poesía, como todo el arte, cumple las funciones de empujarnos al vacío, de recoger nuestros restos cuando nos hemos estrellado, o amortiguar nuestra caída.
ESTILO. Andrés Neuman define su quehacer el poético como el deseo de transitar entre la frontera de lo narrativo y lírico. "Por un lado, veo que es poesía lírica y, por otro, deseo una poesía lirica que narre.
Y en este punto, dice que él cree en la poesía que emplea las palabras más sencillas, ésa que se arriesga más en la medida en que cualquier lugar común es inmediatamente detectado. Sonar fresco y original con palabras que no sean altisonantes, me parece más difícil que cualquier otra cosa.
—Pero la poesía no siempre llega a los escritores e, incluso, puede ser algo veleidosa.
—La poesía es como la música, es de reacción inmediata. Si uno escucha una canción la puede amar o la detestar de inmediato. Y un poema solo basta leer tres o cuatro versos para emocionarnos de forma incondicional o para decretar que ese poeta no gusta. Pero esta visceralidad no sólo se da en el lector, también está del lado del poeta, porque la poesía viene cuando quiere.
Porque como "estado de lenguaje", no siempre se manifiesta cuando queremos. Uno puede perseverar y nunca llega, se detiene y ausenta. Aunque a veces aterriza en los momentos más intempestivos para manifestarse de forma repentina y urgente.
Y esto nos lleva a conocer algo: los escritores no son personas que tienen muchas ideas, sino que les van saliendo con el contacto con el lenguaje.
LIBROS. Andrés Neuman recién publicó dos volúmenes en México. Uno es Vendaval de bolsillo, con 20 haikus y 50 poemas, y el otro es Barbarismos.
Del primero, explica, es un libro que no necesariamente es autobiográfico, sino que es una mirada a la existencia humana, la que puede ser de cualquier persona. "Por eso se dividió en cinco bloques: el primero tiene que ver con el origen: la familia, la infancia y la tierra natal; el segundo con la iniciación amorosa, deseo y desamor; el tercero es el encuentro con la muerte y la pérdida de familiares, amigos o hasta mascotas; el cuarto es como la poesía y el lenguaje fueran una consecuencia de desatar a las grandes fuerzas que dominan la vida; y la quinta son los 20 haikus, que es la forma más silenciosa de los géneros poéticos. Se evaporan si no se leen".
Respecto a Barbarismos, que se edita por primera vez en México, señala que es un homenaje y una sátira a los diccionarios. "Una admiración al que podría ser el más fascinante y aventurado de los géneros literarios que son los diccionarios. En estos libros se propone algo tan poético y filosófico que es inalcanzable: la construcción del mundo palabra por palabra".
Estos libros responden qué quiere decir cada palabra, una función que comparten con la poesía, la flosofía, la infancia. Pero también es una sátira, porque los diccionarios tienen mucha ideología y moral oculta.
"Con éstos se trasmiten valores y sin embargo fingen neutralidad y objetividad. El diccionario académico es un ejemplo de esto. Por eso con este libro trato de hacer un diccionario de combate, canalla, sarcástico e irónico para mostrar el reverso de esos conceptos, palabras que tienen los otros diccionarios. Por ejemplo, la palabra maternidad la defino como el momento de plenitud de una trabajadora antes de ser despedida. Y sexo, como el episodio carnal que les sucede a otros. Es un diccionario entre la político y el humor".

Andrés Neuman