Los poetas profesionales son terribles' - España

Fuente: http://www.elmundo.es/cultura/2015/04/02/551c6965e2704eac518b4570.html

Joan Margarit no es un poeta confesional: "La confesión es lamento. Y eso está más cerca del diario íntimo que de la poesía. Al menos de mi poesía", ataja. Joan Margarit es un poeta de claridades que hace del poema el cobijo de su intimidad.

El espacio donde la nuestra también encuentra el sitio. El lugar donde alguien se reconoce en sí mismo porque hay un dolor común, un entusiasmo cómplice, una mirada al mundo que se comparte sin pliegues. También sin trampa.

Lleva en la poesía la vida entera. Lleva en la arquitectura medio siglo. Margarit es desde 1968 catedrático de Cálculo de Estructuras en la Escuela de Arquitectura de Barcelona. Hoy está en la reserva. "Tuve un oficio para no hacer de la poesía mi profesión. Los poetas profesionales son terribles. La poesía, si se entiende así, deja muchas víctimas en el camino. La poesía no tiene marcha atrás. Nadie te garantiza que un buen poeta de 20 años lo siga siendo a los 40.Eso sí es posible adivinarlo en un artesano. Hay toneladas de rencorosos y perdidos porque no gozan de reconocimiento". No es su caso. Él tiene lectores. Muchos lectores. En este primer tramo del año tienen ración doble. De un lado los poemas de 'Amar es dónde', publicado en la colección Palabra de Honor de la editorial Visor. Del otro, 'Todos los poemas', un volumen con el total de su escritura en verso, entre 1975 y 2012, publicado por Austral.

- ¿Por qué toda su poesía reunida sólo en español?

- Porque todos mis libros están en edición bilingüe catalán-español y parece que los poemas en español no estaban tan bien cuidados como los que nacieron en mi lengua original. De ahí que los haya revisado y corregido. Cuando el poema va sólo tienes que ser más exigente. Eso creo. Y eso he intentado aquí.

En ambos libros Margarit está de cuerpo entero. En 'Amar es dónde' se presiente a ese hombre sereno, reflexivo, que no pierde el compás de vivir pero en el que el tiempo ha hecho surco. "Es normal. Debe de ser así. A mi edad uno presiente que todo se va a la vez. El futuro desaparece.El pasado se va reduciendo. Y uno se va quedando solo". Es un catalán de Sanahuja (Lérida).Quinta del 38. Nació cuando en este país se daba el estrago de las bombas. Y eso marca.

De ahí, quizá, le viene a Margarit el sentido moral que vuelca en su escritura. "La poesía es un cobijo para mí. Un cobijo contra las agresiones morales que sufre el hombre", explica. "En mis últimos poemas se aprecia la dureza de la edad, como hemos hablado, pero también el afán de no perder la bondad, la compasión de épocas anteriores de mi vida".

Margarit habla de seguido, sin dudar. O disimulando tantas dudas. Salta de un lado a otro haciendo de la charla un territorio inesperado. Igual da dos o tres claves sobre arquitectura que expresa la misión de unos versos: "El poema sigue siendo la única fuente de respeto y de consuelo hacia uno mismo. El que alguien a quien no has visto jamás se sienta emocionado con un poema tuyo es una de las cosas más nobles que puedo imaginar. Mira, el último lema que me queda del cristianismo es aquel que dice 'Amaos los unos a los otros'. Porque creo que la poesía tiene algo de eso. Es tan parecido el escribir un poema al acto de leerlo y sentirlo que considero que la poesía es una forma de amar". Así dice Margarit.

También, como apuntó Eliot, el poema es un acto de inteligencia. Y a esto es muy favorable el autor de 'Joana' (libro que dedicó a su hija, hoy fallecida). "Hay una labor de selección necesaria en la vida si se sabe utilizar la inteligencia. Y para llegar a eso es imprescindible la Educación. Te diría que incluso más que la Sanidad. La cultura es el futuro. Y el desprecio de los políticos a la cultura está haciendo llorar a este país".

- ¿Cataluña o España?

- Ambos.

- ¿Cree posible la independencia de Cataluña?

- No. Ahora no, pero hablamos si quieres en septiembre cuando sean aquí las elecciones. Si entonces sale una intensa mayoría de gente partidaria a la independencia va a haber un problema serio. Llevamos demasiados años de tonterías. A ver si ahora lo hacemos bien de una vez.

- No me queda clara su postura.

- Soy independentista porque estoy harto de culturas restrictivas. Harto de ese tío que me dice cómo debo de educar a mis hijos, en qué lengua hablarles. Es una barbaridad. Me moriré convencido de que en este asunto, como en tantos, hay un exceso de mala gente que apesta la Tierra.

Al fondo suenan unas notas de piano. Del otro lado del teléfono Joan Margarit busca nombres que fugazmente olvida: "Qué asco ser viejo", bromea. Y vuelve a su obra: "En mis poemas lo que sucede es que no oculto lo que otros poetas ocultan. No busco ornamento ni decoración. Así creo que debe ser. Pero tampoco me interesa lo explícito. Permíteme una sugerencia para acabar: no te fíes de los explícitos". Y colgamos.

ANTONIO LUCAS