«La poesía escrita está muy amanerada en Cuba»

Fuente: http://www.diariodecuba.com/cultura/1424440726_12996.html

La exposición de poesía visual Cicatrices, de Francis Sánchez, acaba de inaugurarse en la galería El Círculo, en La Habana.

Sánchez (Ciego de Ávila, 1970), ha publicado poesía y ensayo. Entre otros, ha ganado el Premio Cervantes 2001 con su poemario Luces de ausencia mía, y el Premio de Ensayo Juan Marinello, con Dulce María Loynaz, la agonía de un mito.

Sánchez ha encontrado la poesía más allá del papel y ha querido llevarla a un lenguaje coherente, imbricado a las artes visuales como la fotografía y el video. Juego de la síntesis, discursos cotidianos de vida y dolor en que las palabras van creando las imágenes. Heridas cerradas que laten y provocan otras heridas en aquel que las ve.

Después de publicar libros de poesía tan reconocidos, ¿cómo se te ocurre la idea de hacer la poesía visual?

Como parte de mi formación y mis lecturas tenía conocimiento de eso, pero no hago nada sobre lo que no sienta que tenga un dominio, aunque sea mínimo.

Quise hacerlo porque ya tenía mucha experiencia con el diseño tipográfico. He sido editor y diseñador de libros y revistas por años, y manejo bien las herramientas. Así comencé a hacer fotografía, cine..., iba haciendo mis experimentos, hasta que empecé con la poesía visual.

¿De qué forma integras las artes visuales?

Es el problema de la imaginación, mi imaginación es mucho mayor que lo que pueda hacer en realidad. Hay cosas que no son para escribirlas en papel, que son para hacer un video, un montaje, porque esa es la forma en que lo veo, y quiero llegar a otro tipo de público.

La poesía escrita, en Cuba, está muy amanerada. Por ejemplo, solo la leen los poetas, a una presentación de un libro van los mismos poetas, que son lectores interesados, sospechosos. No te están leyendo de verdad, se están preparando para ser mejores poetas, porque en fin, te leen como un rival, como un enemigo..., la poesía visual me interesa porque no lleva una preparación para entender, descifrar un texto, es una unidad, como una señal de peligro, un pare, que todo el mundo sepa lo que significa, y que esté abierta para que todos puedan mirarla y hacer una lectura rápida.

Se parece un poco al haiku; en términos literarios, el haiku es la poesía con respecto a otra forma literaria, donde aparentemente todo es muy simple, donde todo ha quedado explícito. Sin embargo, es mentira, porque cuando te pones a pensarlo bien, empieza a vibrarte el poema, empieza a sugerirte. Hay un riesgo literario mayor porque estás enseñándolo todo, el texto debe ser subjetivo para que sea arte, para que exista la poesía visual tiene que ser buena poesía, porque puede ser muy experimental, pero si no es buena, es basura, es poesía fallida.

¿Dónde se podría exponer está poesía, además de una galería privada como esta, en la Plaza de la Revolución quizás?

No me la imagino...

¿Y esta poesía visual puede ser contestataria?

La poesía es, los apellidos que le quiera poner la gente es cada cual según su lectura.

Esta poesía es vanguardista...

La poesía visual forma parte de la poesía experimental, que es netamente vanguardista, no está sujeta a ningún canon, lo que tiene que ser es efectiva, la gramática no está fijada, un poeta habla un idioma particular, cada poema tiene su propio lenguaje, su gramática.

¿Es acaso un lenguaje más claro el visual?

Aquí hay un tipo de lectura, en la poesía visual existe el poema-video, y otro tipo de construcciones más complejas, donde a veces solo interesa la objetualización de un pensamiento poético. A mí me interesa la comunicación. Trato de evitar límites, los que me pueda crear yo mismo a priori. Todo el mundo me conocía como un escritor tradicionalista, ensayista, decimista, mis libros de poesía son muy exclusivos, metafóricos, tropológicos, donde la belleza del lenguaje importa. Yo pienso que la gente no se esperaba esto. En Cuba tendemos a crearnos muchos clichés.

Ahora mismo, tienes un revista digital, Tierra Adentro.

Se define como una revista de "tierra adentro", en el sentido de que se ocupa no solo de los que vivimos dentro de Cuba, en las provincias del interior, que tenemos nuestras particulares limitaciones para publicarnos, para conocernos, sino tierra adentro en el sentido metafórico, a todos los que nos importa las cuestiones espirituales, tener una voz. La revista publica todo tipo de trabajos literarios, de género, poesía, cuento, además de reflexiones sobre la actualidad en la sociedad cubana de hoy, que no se encuentra en las publicaciones oficiales, que casi siempre son muy parciales, o son de literatura, o de filosofía nada más. Y falta ese tipo de publicaciones, que vean como normal que un poeta pueda estar publicando un poema, y también pueda tener el derecho de hacer reflexiones sobre la vida real.
MARCIA CAIRO