José Hierro, el siglo de un poeta que conquistó lectores y el Cervantes

Fuente: https://www.heraldo.es/noticias/ocio-y-cultura/2022/09/19/jose-hierro-el-siglo-de-un-poeta-que-conquisto-lectores-y-el-cervantes-1600465.html Lecciones de vida, de humildad y de verdad del autor de 'Alegría', 'Cuanto sé de mí', 'Las alucinaciones' o 'Cuaderno de Nueva York' . José Hierro, premio Cervantes y premio Reina Sofía de poesía, fue un poeta que sufrió las consecuencias de la Guerra Civil, que tuvo que vivir una etapa dura de nuestra España, pero nunca dejó de ser el hombre con un cigarro en la mano y una copa de vino, sonriente y feliz, que ofrecía a los demás la camaradería de los que saben que son humildes, pese a su grandeza, que son grandes, pese a la levedad que supone la vida, que, poco a poco, se acaba. Su poesía es un canto a la alegría, al trabajo bien hecho, a la dicha de existir, toda una razón para recordar su figura, su nobleza, su humildad y su generosidad. Sus amigos, que fueron muchos, lo recuerdan. Eterno conversador y hombre afable, su vida nos dejó un legado importante para nuestra poesía contemporánea. Por todo lo dicho, este año de 2022 celebramos, como si el poeta siguiese entre nosotros, el encuentro con la obra de Pepe Hierro, hombre que ha cimentado su obra con el sentimiento del hermano, el que nos abraza en la plenitud de la noche, el que nos consuela cuando la pena nos embarga. Hierro vuelve y lo hace con el alma entregada, con una copa de vino en la mano y con el cigarro encendido, mientras pulsa la luz de sus ojos la evocación del mejor ayer, sin que la pena lo envuelva definitivamente. Este año celebramos el centenario de su nacimiento. Sin entrar en tantos detalles biográficos conocidos ya, cabe decir que Hierro nació en Madrid el 3 de abril de 1922, pero se le asocia a la tierra cántabra, porque se imanta a ella desde la niñez, como un deslumbramiento, como una corazonada que le pulsa a escribir sobre ese mar que alumbró desde el principio, en su luz inaugural. Ya Arturo del Villar en su gran artículo sobre Hierro titulado ‘Santander en la poesía de José Hierro’ dice que Pepe es un santanderino que nació en Madrid. El mar cántabro está en toda la obra de Hierro: ‘Llegada del mar’, ‘Despedida del mar’, ‘Agua’, ‘Olas’, ‘Noche en el puerto’, etc. Del Villar considera que no todo el mar del poeta madrileño es aquel que alumbra en las mañanas de Santander, pero no nos equivoquemos, siempre está el mar de la tierra amada, siempre están sus olas acunando al joven poeta que, muy joven, ya trasladado allí, ganó un concurso de cuentos que presentó al Ateneo Popular de Santander. Ya las palabras le seducen, le mecen, como si fuesen olas que le hacen escribir, sin que el dibujo sea secundario, vive en él como el misterio de la palabra, como su luz imprescindible. La influencia de Gerardo Diego pesa en el poeta, ‘Versos humanos’ logra emocionar al joven Hierro, hacerlo sentir la llamada de la poesía. Decía Hierro que su influencia estaba presente en la musicalidad latente de sus versos, porque las cabriolas que hay en libros como ‘Con las piedras, con el viento¡, nacen de la imaginería musical de ‘Imágenes’y ‘Manual de espumas’ del gran Gerardo Diego. Thank you for watching Comenzó su amistad en el año 1946 con Aurelio García Cantalapiedra, el cual recuerda que la familia Hierro vivía en un piso cercano al Sardinero, ya había empezado sus estudios de perito industrial en la Escuela de Industrias (1935) y los versos ya paseaban por su mirada, como si el mar los convocase. Se afilió a la FUE (Federación Universitaria Escolar) en los años de la Guerra Civil. La revolución anida en él, su sentido democrático del mundo lo enfrenta con la dictadura que triunfará en 1939. Hierro escribe poemas comprometidos, porque cree en la palabra como salvadora, como rebelión a la injusticia del mundo, como emblema para enfrentarse a los poderosos, a los infames generales que consiguen la victoria tras el golpe de Estado de 1936 y el final de la guerra en 1939. Poemas como “Una bala ha matado”, publicado en el boletín de la CNT de Gijón; también el dedicado al general Miaja, con las iniciales de J.H. PEDRO GARCÍA CUETO