José Luis, el patriarca de la poesía colombiana

Fuente: https://www.expreso.com.pe/opinion/jose-luis-el-patriarca-de-la-poesia-colombiana/ Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar, 1991, Medalla Presidencial Pablo Neruda, otorgada por el gobierno de Chile, en el centenario del Poeta; José Luis Díaz-Granados es El Poeta de Colombia, el Patriarca que va entregando lecciones de sabiduría y de nobleza por los territorios que visita. La Feria del Libro del Bicentenario, organizada por la Cámara Peruana del Libro, ha tenido el acierto de convocarlo para que con él, este 2021 sea considerado el año cuando una nueva épica inició su marcha hacia la nueva independencia: una gesta por la libertad, por la información, por la cultura como puente para la posibilidad de futuro. De eso nos habló Díaz-Granados, cuyos temas iniciales abordaron el amor, la ciudad y la mujer como quien pronuncia una canción para exaltar a la humanidad, a ese proyecto inacabado al que se refería Sartre. Y con desde exaltación apeló a la construcción del mito, a la presencia del padre, a su memoria, con la particularidad de otra música, de la trova que va pintando de emoción el trópico, la edificación de una poética con escenarios tan reales como la buhardilla o aquellos capturados por el asombro. José Luis Díaz-Granados sabe que tiene en su experiencia el sable con el que destaja su sintaxis, el filo con el que apela al humor y la malicia, a la sospecha como ingrediente para enaltecer la alegría. El patriarca escribe de Santa Marta, dialoga con los clásicos, se declara guardián del proceso de su literatura, camina con León de Greiff, dialoga con José Asunción Silva e interroga a Luis Vidales, con el mismo asombro como aquel de cuando escuchó de su madre un poema de José Santos Chocano. Conocí en Buenos Aires a Federico, quien hace unos días recibió el Premio Nacional de Periodismo Simón Bolívar, el mismo que José Luis recibiera hace más de treinta años, y ahora que lo he abrazado a él, pienso que José Luis y Federico son el mismo, padre e hijo templarios de una hermandad a la que defienden y protegen con el mismo corazón y con la misma garra. Harold Alva