Rebeca Morales, ‘Acapella’: “El amor no tiene una sola versión y a veces es crudo”

Fuente: https://peru21.pe/cultura/libro-vidas-impares-rebeca-morales-acapella-el-amor-no-tiene-una-sola-version-y-a-veces-es-crudo-poesia-amor-noticia/ La autora de ‘Vidas Impares’ alista una novela con la editorial Caja Negra’. Aquí hablamos del amor, sin esconder cierta cursilería en común. Ella también es ‘Acapella’, un éxito en Instagram. “Te espero / así, como un juego al azar/ donde la probabilidad de perder/ de perderte / de perderme/ es casi completa”. Con Rebeca Morales o ‘Acapella’ el amor te aborda sin anestesia, con crudeza y sinceridad. Vidas Impares (Editorial Caja Negra) es un libro imprescindible si tienes el corazón roto, parchado o bien curado como para volver a amar. ¿Cómo nace Vidas Impares? Nace por un proyecto que es ‘Acappella’, una cuenta de Instagram. Escribo desde que tengo uso de razón: novelas, poesías, música... Sale el libro como ‘Acapella’ y no como Rebeca porque tenía mucho miedo de lo que iba a suceder. Me encanta la poesía y me acompañó la editorial Caja Negra en este proyecto. No solamente poesía. Hay historias como “Si llego en primavera”. A veces escribo en prosa, otras en verso, amo la poesía porque soy totalmente romántica, pero también me encanta la parte jocosa de escribir una novela. Mi segundo libro será una novela. EL AMOR EN CARNE VIVA Tanto en las frases de Instagram, donde tienes más de 80 mil seguidores, como en el libro encuentro un romanticismo, pero no de corazones rojos. Es carne viva. Lo defines bien. Si te quiero, te quiero todo, quiero tu piel, quiero que te cuides, quiero tu parte mala. En Instagram suelo ser muy cruda y a veces me cuestionan, pero a estas alturas me importa poco. Antes me decían “¿por qué escribes tanto de romance? Y la respuesta es: porque me da la gana. Me encanta que la gente siga a ‘Acapella’.nEn la vida hay mil tipos de amores, el amor no tiene una sola versión y es crudo. A veces la gente tan positiva -que tampoco me llama tanto la atención- dice que no duele, y la verdad es que a veces te vas al diablo. Y no está bien. Aquello que está entrando a tu cuerpo y que sabes que no te hace bien, lo recibes, lo dosificas y lo retiras. Te quedas con las partes mejores de la vida. ¿Escribir del amor es también una manera de olvidar? Es una forma de drenar, claro. HABLAR DE AMOR Y SER CURSI El loco amor, iluso él a veces pretende ser para siempre. Usaste un seudónimo en tu primer libro. Para la novela, ¿vas con tu nombre? Sí, de hecho la novela que viene tendrá mi nombre. Quiero mucho a ‘Acappella’, y salió así por el miedo que tenía. Soy la miedosa más valiente. Me muero de miedo pero hago las cosas. ¿Qué diferencia hay entre hablar del amor y llegar a ser cursi? En algún momento, todos somos cursis, con una dosificación distinta. Hay tantos tipos de amores que cada quien confecciona el amor a su manera. Cada uno tiene su manera de amar como le da la gana, bajo sus parámetros, bajo sus formas. Es bacán que podamos caer a veces en la cursilería sin llegar a la parte melosa que no me gusta tanto. Me gustaría levantarme menos cursi A mí también. Aunque la cursilería también es algo subjetivo. Lo que es cursi para ti, no lo es para mí. Lo que dices me parece excelente y no solamente en la cursilería. Lo que piensas tú, no necesariamente me tiene que agradar a mí y viceversa. El tema es hacerlo porque te nace,porque te da la gana. Hay una frase de tu libro que dice: “he dejado de buscarte entre la gente porque es dentro de mí donde he podido encontrarte”. ¿Cómo afrontamos esa crisis de amor? A la muerte se le espera de pie. Todo aquello que te duele tienes que enfrentarlo. No te puedes exonerar de la pena. Es ilógico. Yo he agarrado mi tenedor y mi cuchillo y he comido mi tristeza, lo he digerido y luego bye. ¿Cómo superar una crisis de amor? Asumiendo que estás triste, que va a pasar. No entiendo porque las relaciones siempre tienen que terminar en ese desastre nefasto, con odio. Se puede terminar amándose lindo. Hay excepciones, claro. Hay amores que empiezan conociendo la parte más fea de alguien y luego esa persona se embellece por dentro, y el amor crece. Es decir, empieza todo mal. ¿Puede funcionar? Claro que sí. Es increíble que puedas conocer ese lado feo primero de mí para que así luego de todo termine en amor y no en desamor. ¿Cómo recibes este feedback de Instagram que es muy distinto a las reacciones del libro? Soy honesta contigo. Amo Vidas Impares, y a la vez me encanta el feedback de Instagram. La cuenta la lancé el 7 de diciembre de 2018, va a cumplir tres años. Hay un poema que termina con algo que me gustaría citar: “Yo te quiero y parece que tú también”. Detrás de ese “parece” hay a veces angustia, dolor... Creo que si tú me amas, y yo te amo menos, es complicado. Yo voy con todo, quizás como tú. Soy una apasionada confesa, que no se está midiendo. Si te amo, te amo con todo, no te amo en tu lado bueno o solo cuando estás bien y si quieres amarme, eso para mí está bien, pero a veces el amor se puede quedar en mí. ¿Es mejor decir te amo, callar o mandar señales de humo? No soy de mandar señales de humo. La incertidumbre me mata. Si la noticia es muy mala, dímela ya, prefiero las cosas a la cara, el baldazo frío y si elijo esperar un tiempo, un mes, un día, la vida entera, eso depende de mí. No tengo que autoflagelarme, pero cómo voy a saber si hay futuro o no, si no lo intento. ¿El amor te ha tratado bien o mal? No puedo quejarme del amor, de ningún tipo de amor que he tenido en mi vida. Hay amores que son para siempre, como el que tengo hacia mis hijos. ¿En la pareja también existe el amor para siempre? El amor existe para siempre hasta que el para siempre termina. Ahora, tus “para siempre” pueden ser de una semana, de dos, de tres. Algunas vez entregaste un papelito a la persona que amas con un poema tuyo. Claro que sí. Tengo poemas con nombre y apellido. ¿Cuándo alguien no siente nada por ti es mejor es dar un paso al costado? Sí. Hay que irse corriendo con las mejores zapatillas que tengas. Soy una cachorra en la literatura", dice la autora. AUTOFICHA “Escribo desde los 12 años, y guardo todavía esos textos y me mato de risa. Tengo cuentos de amor que hacía en el colegio, a veces burlándome de mis amigas o las dibujaba resaltando sus defectos y haciendo historietas. Me metía en líos y lo disfrutaba”. “Tengo 45 años, dos hijos, uno de casi 22 años y otra de 20. Estoy casada. Mi familia vive allá, pero me gusta el Perú, con todo. Tengo dos empresas, una de belleza y otra del tema inmobiliario. Pero ya quiero dedicarme solo a escribir”. Mucho de lo que escribo soy yo, y también soy otras gentes que conozco y otras que no conozco tanto pero que observo y otros tantos que invento, pero sí es mi forma de drenar. Pero me ha tocado una buena vida, no me quejo”. ESTHER VARGAS