Del tiempo y sus caminos (38): Soledad resplandeciente

Fuente: https://www.abc.es/espana/castilla-la-mancha/toledo/centenario-quijote/abci-tiempo-y-caminos-38-soledad-resplandeciente-202104191118_noticia.html A solas con tu luz es un poemario en el que el dolor se hace luminoso. Los poemas, que nacen de la marcha del hijo del poeta de este mundo, poseen la fuerza de todo aquello que surge de la necesaria combinación del sentimiento verdadero y del dominio del arte de la palabra, en este caso, logro aún más difícil y meritorio debido, precisamente, a la sacudida de sufrimiento real, tan inabarcable en este caso. José Luis Martín Cea, poeta vallisoletano, está en posesión de importantes galardones. Con este libro ha sido Accésit al Premio de Poesía Carmen de Silva y Beatriz Villacañas. Algo que se presenta pleno de sentido a quien, incluso sin haber leído la totalidad de su obra, conozca el presente libro. Los versos de A solas con tu luz son el ejemplo perfecto de que la noche más oscura del corazón puede, a la vez (paradojas de la Poesía con mayúsculas), irradiar esa luz que nos ilumina por dentro, esa luz que nos enseña el camino de lo auténtico, del ideal clásico (y, por tanto, siempre actual y vivo) de lo bello y de lo bueno. La luz del hijo, con la que el poeta, el padre, está a solas, resplandece en cada uno de los poemas. Versos como éstos, junto con los demás, tienen el poder de hacernos partícipes tanto del dolor como de la belleza, partícipes de la belleza del dolor, que es luz en el alma: Detrás de tu retrato tú nos miras mientras nos dices que hay que estar alegres, que la vida no es más que un breve paso hacia otra luz más nueva e infinita… Y, aunque el desgarro de la ausencia va más allá de nuestras esperanzas /y se quede pegada a nuestros ojos…siempre encontramos la esperanza de lo trascendente, hecha toda luz, hecha revelación, la revelación que es la verdadera Poesía, pues nos enseña incluso aquello que ya sabíamos sin darnos cuenta. A solas con tu luznos pone frente a la epifanía del amor, en este caso el amor al hijo y el amor del hijo, que trasciende a la muerte, que va más allá y que permanece: Volveremos un día al origen, al punto de partida y nos haremos sol de primavera al calor de tu luz por siempre joven. Estamos ante un hermoso y profundo libro de Poesía. La tiniebla de la pérdida y de la soledad se hacen palabra luminosa irradiada de amor y nos ilumina verso a verso. POR BEATRIZ VILLACAÑAS