Pedro Antonio González y su triste, lírica, romántica poesía.

Fuente: https://www.elrancaguino.cl/2020/05/14/pedro-antonio-gonzalez-y-su-triste-lirica-romantica-poesia/ Aunque Pedro Antonio González Valenzuela no estaba de acuerdo con sus antecesores poetas románticos, el romanticismo estuvo enlazado, aunque en formas modernistas, en muchas de sus poesías. Cuando escribió “Ritmos”, en 1895, fue considerado un renovador de la poesía chilena, que entusiasmó a muchos jóvenes intelectuales de su época, aunque la juventud de Pedro Antonio ya estaba reemplazada por la madurez de sus 32 años de edad. El niño Pedro Antonio nació en Coipué, (o en Nirvilo), Curepto, el 22 de mayo de 1863, un día como hoy. Se le considera como uno de los más grandes “poetas del Maule” que han sido destacados en las antologías del poeta académico maulino, Matías Rafide (que con orgullo tiene el título de “poeta hijo ilustre de Curepto”). Durante algunos años se desempeñó como profesor de literatura, de historia y de filosofía en colegios de Santiago y además siguió algunos cursos en la Escuela de Derecho de la Universidad de Chile. El fracaso de su matrimonio con una de sus jóvenes alumnas, intensificó su vida bohemia, que lo llevó a la soledad y a la pobreza, en el linde en la miseria. Su estado de ánimo quedó reflejado en la tristeza de sus poesías. Como aquella en que dice: “Yo cruzo la noche con pasos aciagos sin ver brillar nunca la estrella temprana que vieron delante de su caravana brillar a lo lejos, los tres reyes magos”. Solo, pobre, abandonado, murió en un hospital de Santiago, el 4 de octubre de 1903, días después de cumplir sus 40 años. Le sobreviven, sus libros y sus poemas, entre los que están “Noctámbulos”, “El proscrito”, “Arteroides”, “El monje”, “La razón y el dogma” etc. PorJefe de Informaciones