Casado, Carcelén, Navarro: Poetas de hoy y de siempre

Fuente: https://www.abc.es/espana/castilla-la-mancha/toledo/centenario-quijote/abci-casado-carcelen-navarro-poetas-y-siempre-202001182216_noticia.html Miguel Casado (Valladolid, 1954), Valentín Carcelén (Madrigueras, Albacete, 1964) y F. Javier Navarro (Tomelloso, 1994) son ejemplos de tres poetas, nacidos o afincados en Castilla-La Mancha, que siguen publicando la mejor poesía, demostrando que ésta, si es buena, es intemporal y ayuda a definir el espíritu del tiempo en que vivimos. Miguel Casado, profesor, ya jubilado, traductor y crítico literario, residente en Toledo desde 1996, es además un notable poeta, de una obra no excesivamente abundante. Ahora la editorial toledana Mochuelo libros, en su colección Ultramarina, al cuidado de Federico de Arce, le ha editado este «Allí donde nombraste la estepa», una antología personal de su propia obra publicada entre 1984 y 2004. Su poesía está hecha de una mezcla de reflexiones en torno a la naturaleza y el tiempo humano, de evocaciones y aproximaciones al presente, de referencias cultas y experiencias íntimas, tamizadas por un ritmo no siempre fácil de desentrañar en una primera lectura pero que puede agarrarnos si persistimos en su hondura y en su misterio. «….. no tenemos// sino movimiento, la luz se apaga// en cuanto paramos, no sirve// siquiera lo hecho antes, siquiera// para consolarse. Del desconsuelo// es la alegría……» nos dice en un poema titulado«Taller del Moro». Valentín Carcelén, también profesor -de inglés-, aún en activo y asimismo traductor, nos ofrece ahora en la interesante editorial albaceteña Chamán su quinto poemario, «El momento». Miembro en su época del grupo poético de La Confitería, Valentín ha seguido su carrera en solitario y ha cultivado diferentes géneros literarios, como el haiku o la producción teatral. Este nuevo poemario, más vital, más pegado a la literatura y más desprovisto de artificios, indaga en temas esenciales como la paternidad (en tanto que hijo y padre); en el tiempo que pasa inexorable y nos transforma (a paisajes y a personas); en la naturaleza, escenario donde todo se manifiesta, etc. Como señala su amigo, el también poeta y crítico Arturo Tendero a propósito de este libro: «El tiempo ha transcurrido y el poeta lo acusa, da fe y se afirma en la escritura para contenerlo». Para rematarlo, en palabras del propio poeta: «¿De qué azul era el cielo // aquel verano? ¿De qué azul el mar// detrás de tanta infancia? // No hay color en la luz de la memoria». Por último, una breve referencia a Francisco Javier Navarro Prieto, quien con este libro, «El bello mundo», obtuvo a finales del año pasado el 22º premio Antonio Carvajal de Poesía Joven, y que acaba de ser editado por la prestigiosa Hiperión, de Madrid. Es el más joven de los tres autores aquí mencionados, y se nota, mucho, en la propia composición de sus textos, en la rebeldía de sus afirmaciones y estructuras, en la forma de enfrentarse al mundo y a sus normas. Su formación filosófica está muy presente en referencias que aparecen en sus textos (a veces en verso, otras en prosa), por ejemplo Hegel, Von Hofmannsthal, o los pintores Bacon o Schiele. Pero también en su forma de ver la realidad cotidiana, cruel muchas veces, a través de una nota de periódico o de la noticia de un telediario. Todo pasado por el matiz de su propia mirada, nada complaciente, escrutadora y crítica. «la cuestión es romper al yo// no sabíamos a quién pertenecían los dedos que cogieron el pincel// ir un poco más allá del yo para ver a quién// lo que sí sabemos es que unió ambas manos». Tres autores, tres edades, forjando una poesía de ayer, de hoy y de siempre, que configura nuestra cultura y nuestro mundo. POR ALFONSO GONZÁLEZ-CALERO