Luzgardo Medina y la poesía hasta la muerte - Perú

Fuente: http://www.larepublica.pe/27-01-2015/luzgardo-medina-y-la-poesia-hasta-la-muerte

La muerte de Luzgardo Medina Egoavil fue de la misma forma en que se le venía la poesía: de improviso.Los restos del poeta por vocación, cantautor por consigna y artesano por afición, son velados desde la noche de ayer en el Museo Municipal de la plaza de San Francisco (Cercado).

La despedida se prolongará hasta las 11.00 horas de mañana, cuando sea enterrado en el cementerio Parque La Esperanza, en Cerro Colorado.

A los 55 años, Medina recibió sentado a la parca. Sucumbió a un paro cardiaco el último domingo dentro de las instalaciones del hospital Goyeneche, en el área de Emergencia.

Su fuerte migraña lo condujo al establecimiento por la mañana. La dolencia degeneró en una presión alta que le detuvo el corazón cerca a las 14.00 horas. "Lo encontré cómo dormido y con un ronquido fuerte", rememora su hijo mayor, Carlomagno Medina Molina, aún contrariado por la intempestiva pérdida.

La respiración boca a boca que le dio Carlomagno, ni las descargas eléctricas del personal del nosocomio, lo reanimaron. "Lo atendieron muy tarde. Queremos saber lo que dice la historia médica para conocer si hubo negligencia", reclama el hijo de Medina.

El nuevo director del hospital Goyeneche, Guillermo Velarde, se comprometió a iniciar una investigación para determinar si hubo alguna responsabilidad en el deceso del escritor por falta de atención.

MÁS QUE EN EL RECUERDO

Marcos Gallegos Suma, amigo entrañable y compañero musical por años, lo declara culpable de la vena artística que lleva. Conoció al vate arequipeño cuando apenas cumplía los 7 años, mientras Medina lidiaba los 17, en el pueblo donde vivió su niñez el escritor, Chuquibamba - Condesuyos.

Por esa época, recuerda, estrenaba su primer poemario La boda del dios harapiento (1981, editorial Rosas, Arequipa).

Tremenda influencia lo convirtió en guitarrista y compositor musical.

Junto al literato consiguieron sendos premios musicales, como la Lira de Oro, en el IV Festival de la Canción Arequipeña en los géneros de yaraví y marinera arequipeña, en 1988. Así como los concursos organizados por la Municipalidad Provincial de Arequipa, desde el 2001 al 2003, entre otros.

"Era un gran creador de letras para los yaravíes", resalta el músico.

Como gran letrista, también era un inconfundible declamador. "Nadie como él recitaba mejor Canto coral a Túpac Amaru, de Alejandro Romualdo", señala Gallegos.

El expresidente regional de Arequipa, Juan Manuel Guillén, también homenajeó al poeta. "Es una pérdida irremplazable, aún más dolorosa si se trata de la calidad humana de Luzgardo", mencionó la exautoridad, quien lo conoce desde hace más de 30 años.

Guillén reveló un oficio poco conocido del literato, esculpir rostros en las pepas de las paltas. "Era un oficio muy privado, tallaba los rostros humanos y lograba expresiones desde la mayor alegría hasta de los mayor tristeza", recordó Guillén, a quien Medina obsequió varios de estos grabados.

EN EL TINTERO

Marco Gallegos manifestó que el escritor dejó 5 poemarios concluidos que planeaba publicar con la ayuda de editoriales españolas.

En su haber Medina cuenta con 10 libros de poesía. El último se llamó Bajas pasiones para un otoño azul (2008), que le significó ganar, por segunda vez, el tercer puesto del premio Copé de Poesía.

La directora de Cultura en Arequipa, Julia Barreda, mencionó que también tenía el reto de componer el himno para el bicentenario por el sacrificio patriótico de Mariano Melgar.

Numerosos homenajes de organizaciones literarias, de municipios y amigos se desarrollaron por su partida. Su último poema, en memoria del escritor chileno Pedro Lemebel, fue la propia premonición de su muerte. "Se fue el poeta. Se murió como un emperador -haciendo bromas-".
Elmer Mamani