Monográfico De Claudio Rodríguez García

<@Armonia_> Vamos a dar comienzo con el Monográfico
<@Armonia_> VIDA Y OBRA DE CLAUDIO RODRÍGUEZ GARCÍA
<@Armonia_>
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<@Armonia_> Claudio Rodríguez García (Zamora, 30 de enero de 1934 - Madrid, 22 de julio de 1999) poeta español.
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<@Armonia_> Estudió el bachillerato en el Instituto Claudio Moyano de Zamora. Licenciado en Filología Románica
<@Armonia_> en 1957 con una tesis sobre El elemento mágico en las canciones infantiles de corro castellanas,
<@Armonia_> bajo la dirección de Rafael de Balbín.
<@Armonia_>
<@Armonia_> Viajó a Inglaterra, trabajando en las universidades de Nottinham y Cambridge. Posteriormente,
<@Armonia_> impartiría clases en Madrid.
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<@Armonia_> Hijo del matrimonio formado por Claudio Rodríguez y María García Moralejo. Fue en su propia casa
<@Armonia_> donde recibió las primeras dosis literarias.
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<@Armonia_> La guerra no le pasó desapercibida, junto a su padre presenció, en 1937, un fusilamiento en las
<@Armonia_> tapias del cementerio zamorano, lo que más le impresionó fue el rictus de pavor de su progenitor.
<@Armonia_> Hay otras vivencias que explican, en buena medida, el peculiar proceso creativo del zamorano, la
<@Armonia_> muerte de su padre, ocurrida cuando él tenía 13 años.
<@Armonia_>
<@Armonia_> En 1948 ensayó sus primeras composiciones poéticas y al año siguiente publicó su primer poema en el
<@Armonia_> diario El Correo de Zamora, titulado Nana de la Virgen María.
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<@Armonia_> Convive con un grupo de poetas y críticos en el que coinciden distintas generaciones, destacando
<@Armonia_> J. Ferrán, J. A. Valente, Ignacio Aldecoa, Francisco Brines, Blas de Otero y, sobre todo, Carlos Bousoño.
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<@Armonia_> En 1957 leía su tesis doctoral, titulada El elemento mágico en las canciones infantiles de corro castellano,
<@Armonia_> y dos años más tarde se casaba con Clara Miranda. Pero antes habían tenido lugar los famosos conflictos
<@Armonia_> universitarios de 1956, en los que él figuró, junto a Enrique Múgica y Ortiz Cañabate, como secretario del
<@Armonia_> suspendido Congreso de Escritores Jóvenes.
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<@Armonia_> Perseguido y vigilado por la policía, Claudio Rodríguez sufrió una brutal paliza de manos de jóvenes
<@Armonia_> falangistas, dramática peripecia que influyó sin duda en la decisión de viajar a Inglaterra, empresa en la
<@Armonia_> que le ayudaron Dámaso Alonso y Vicente Aleixandre.
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<@Armonia_> Entre 1958 y 1964 estuvo como lector de español, primero en Nottingham (1958-1960) y luego en Cambridge
<@Armonia_> (1960-1964). Esta circunstancia le permitió conocer a los románticos ingleses y, sobre todo, a T.S. Eliot
<@Armonia_> y Dylan Thomas, autor decisivo en su quehacer poético; pero la estancia inglesa también le permitió
<@Armonia_> lanzar una nueva mirada sobre los valores —y desvalores— de la sociedad española del momento, lo que
<@Armonia_> favorecerá la aparición de tonos críticos, a menudos de gran crudeza, en Alianza y condena (1965),
<@Armonia_> libro escrito la mayor parte en Inglaterra.
<@Armonia_>
<@Armonia_> El 17 de diciembre de 1987 fue elegido miembro de número de la Real Academia Española, en el sillón dejado
<@Armonia_> vacante por Gerardo Diego pero no leyó su discurso de ingreso hasta marzo de 1992.
@Armonia_>
<@Armonia_> Más desconocida es su labor ensayística, publicada a través de artículos en periódicos y revistas y dada
<@Armonia_> a conocer en 2004 bajo el título La otra palabra.
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<@Armonia_> Es considerado uno de los principales exponentes de la generación poética de los 50, poeta de expresión
<@Armonia_> personal y altura inigualable.
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@Armonia_> OBRA:
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<@Armonia_> Poesía
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<@Armonia_> - Don de la ebriedad. Rialp, 1953. (Premio Adonáis)
<@Armonia_> - Conjuros. Hipolito Cantalapiedra Miguel -editor-, 1958.
<@Armonia_> - Alianza y condena. Revista de Occidente, 1965. (Premio de la Crítica)
<@Armonia_> - Poesía 1953-1966. Plaza & Janés, 1971.
<@Armonia_> - El vuelo de la celebración. Visor, 1976.
<@Armonia_> - Antología poética. Alianza, 1981.
@Armonia_> - Calle sin nombre. Jarazmín, 1982.
<@Armonia_> - El robo, 1983.
<@Armonia_> - Desde mis poemas. Cátedra, 1990.
<@Armonia_> - Casi una leyenda. Barcelona, Tusquets, 1991.
<@Armonia_> - Poesías escogidas. Mondadori, 1992.
<@Armonia_> - Alianza y condena. Alianza, 1995.
<@Armonia_> - Hacia el canto. Universidad de Salamanca. Ediciones Universidad Salamanca, 1999.
<@Armonia_> - Antología personal. Visor, 2000.
<@Armonia_> - Poesía completa (1953-1991). Tusquets, 2001.
<@Armonia_> - La voz de Claudio Rodríguez. Publicaciones de la Residencia de Estudiantes. Amigos de la Residencia de Estudiantes, 2003.
<@Armonia_> - Aventura. Editorial Tropismos, 2005. Un poemario en facsímil (Publicados once poemas inéditos).
<@Armonia_> - Alto jornal. Renacimiento, 2005.
@Armonia_> - Poemas laterales. Fundación César Manrique, 2006.
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<@Armonia_> Infantil y Juvenil
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<@Armonia_> - Claudio Rodríguez para niños. Ediciones de la Torre, 1988.
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<@Armonia_> Otros Géneros
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<@Armonia_> - La otra palabra: escritos en prosa. Tusquets, 2005.
<@Armonia_> - Poesía como participación: hacia Miguel Hernández. Real Academia Española, 1992.
<@Armonia_> - Reflexiones sobre mi poesía. Universidad Autónoma de Madrid. Servicio de Publicaciones, 1985.
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<@Armonia_> Antología
<@Armonia_>
<@Armonia_> - Poesía (1953-1966), Barcelona, Plaza y Janes, 1971. Con prólogo de Carlos Bousoño, es una recopilación de sus tres primeros libros.
@Armonia_> - Desde mis poemas, Madrid, Cátedra, 1983. Recopilación de sus cuatro primeros libros con introducción del propio autor. Premio Nacional de Poesía.
<@Armonia_> - Don de la ebriedad. Conjuros. Ed. de Luis García Jambrina, Madrid, Clásicos Castalia, 1998.
<@Armonia_> - La otra palabra. Escritos en prosa, ed. de Fernando Yubero Ferrero, Barcelona, Tusquets, 2004. Selección de ensayos y artículos sobre poética, poetas y otros temas literarios, publicados por el autor en revistas y prensa diaria.
<@Armonia_> - Antología poética, Ángel Rupérez (ed.), Madrid, Espasa, Colección Austral, 2004.
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<@Armonia_> PREMIOS OBTENIDOS:
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<@Armonia_> - Premio Adonáis de Poesía (Ediciones Rialp), 1953 por Don de la ebriedad.
<@Armonia_> - Premio de la Crítica de Poesía en castellano (Asociación Española de Críticos Literarios), 1966 por Alianza y condena.
<@Armonia_> - Premio Nacional de Poesía (Ministerio de Cultura), 1983 por Desde mis poemas.
<@Armonia_> - Premio Castilla y León de las Letras (Junta de Castilla y León), 1986. Al conjunto de su obra.
<@Armonia_> - Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (Patrimonio Nacional, Universidad de Salamanca), 1993. Al conjunto de su obra.
<@Armonia_> - Premio Príncipe de Asturias de las Letras (Fundación Príncipe de Asturias), 1993 por Al conjunto de su obra.
<@Armonia_> - Premio Poesía de la Academia Castellano Leonesa para Poetas Consagrados (Academia Castellana y Leonesa de la Poesía), 1998. A su trayectoria literaria.
<@Armonia_> - Otras distinciones: En marzo de 2000, el Instituto Cervantes de Nueva York le rindió un homenaje.
<@Armonia_>
<@Armonia_>
<@Armonia_> Dos rasgos definen su personalidad, le gustaba observar y recrear los juegos infantiles. Le forma mucho
<@Armonia_> la biblioteca paterna: clásicos españoles, en particular los místicos, y poetas franceses del siglo XIX,
@Armonia_> Baudelaire, Verlaine y Rimbaud. Le une a los místicos la actitud contemplativa, mientras con Rimbaud la
<@Armonia_> pronta madurez poética.
<@Armonia_>
<@Armonia_> Frecuentó a Vicente Aleixandre, su amigo y maestro, desde 1953.
<@Armonia_>
<@Armonia_>
<@Armonia_> Fin
> gracias Armonia_:)
<@Armonia_> Damos comienzo con los poemas
<@Armonia_> :)
@Armonia_> [LuPiTa] cuando gustes
@ssara__> [[[Armonia_]]]  graciias
+LuPiTa> gracias :)
<+LuPiTa> .
<+LuPiTa> .
<+LuPiTa> .
<+LuPiTa> Don de la ebriedad
<+LuPiTa>
<+LuPiTa>
<+LuPiTa> Siempre la claridad viene del cielo;
<+LuPiTa> es un don: no se halla entre las cosas
<+LuPiTa> sino muy por encima, y las ocupa
<+LuPiTa> haciendo de ello vida y labor propias.
<+LuPiTa> Así amanece el día; así la noche
<+LuPiTa> cierra el gran aposento de sus sombras.
<+LuPiTa>
<+LuPiTa> Y esto es un don. ¿Quién hace menos creados
<+LuPiTa> cada vez a los seres? ¿Qué alta bóveda
<+LuPiTa> los contiene en su amor? ¡si ya nos llega
<+LuPiTa> y es pronto aún, ya llega a la redonda
<+LuPiTa> a la manera de los vuelos tuyos
<+LuPiTa> y se cierne, y se aleja y, aún remota,
<+LuPiTa> nada hay tan claro como sus impulsos!
<+LuPiTa>
<+LuPiTa> Oh, claridad sedienta de una forma,
<+LuPiTa> de una materia para deslumbrarla
<+LuPiTa> quemándose a sí misma al cumplir su obra.
<+LuPiTa> Como yo, como todo lo que espera.
<+LuPiTa> Si tú la luz te la has llevado toda,
<+LuPiTa> ¿cómo voy a esperar nada del alba?
<+LuPiTa>
<+LuPiTa> Y, sin embargo -esto es un don-, mi boca
<+LuPiTa> espera, y mi alma espera, y tú me esperas,
<+LuPiTa> ebria persecución, claridad sola
<+LuPiTa> mortal como el abrazo de las hoces,
<+LuPiTa> pero abrazo hasta el fin que nunca afloja.
<+LuPiTa>
<+LuPiTa>
<+LuPiTa> Claudio Rodríguez García
<+LuPiTa> (Zamora, 1934 - Madrid, 1999)
<+LuPiTa> De: Don de la ebriedad, 1953
 buen poema LuPiTa gracias:)
<LuPiTa> a vosotros :)
<@Armonia_> gracias, LuPiTa :)
<MissingYou> Gracias
<MissingYou> :)
<Musa7> Gracias, LuPiTa :)
<@ssara__> [[[LuPiTa]]]  graciias :)
> Claudio Rodríguez elaboro una poesía intimista, ajena a las modas y a los movimientos literarios y marcada por la meditación
> en torno a la naturaleza y el paisaje castellanos.
@Armonia_> Como expresa Claudio Rodríguez en su poema “El don de la ebriedad”, la ebriedad es un estado de entusiasmo, de claridad irracional que le es concedido al Poeta como por arte de magia. Es en la imaginación del Poeta donde sucede este advenimiento, allí se le entrega el sagrado y precioso don de la clarividencia, que lo eleva al mundo espiritual, al mundo de las ideas de Platón, y lo aleja del mundo real y lógico por unos
@Armonia_> Continuamos
<@Armonia_> [Musa7] cuando gustes
Musa7> Gracias
+Musa7> Me he tomado la libertad de declamar este poema, para quien guste escuchar.
<+Musa7> Con permiso
<+Musa7> .
<+Musa7> .
<+Musa7> .
Musa7> http://www.goear.com/listen/cf4bc78/un-viento-poema-de-claudio-rodriguez-anaisarr
+Musa7> Un viento
<+Musa7>
<+Musa7> Dejad que el viento me traspase el cuerpo
<+Musa7> y lo ilumine. Viento sur, salino,
<+Musa7> muy soleado y muy recién lavado
<+Musa7> de intimidad y redención, y de
<+Musa7> impaciencia. Entra, entra en mi lumbre,
<+Musa7> ábreme ese camino
<+Musa7> nunca sabido: el de la claridad.
<+Musa7> Suena con sed de espacio,
<+Musa7> viento de junio, tan intenso y libre
<+Musa7> que la respiración, que ahora es deseo
<+Musa7> me salve. Ven
<+Musa7> conocimiento mío, a través de
<+Musa7> tanta materia deslumbrada por tu honda
<+Musa7> gracia.
<+Musa7> Cuán a fondo me asaltas y me enseñas
<+Musa7> a vivir, a olvidar,
<+Musa7> tú, con tu clara música.
<+Musa7> Y cómo alzas mi vida
<+Musa7> muy silenciosamente,
<+Musa7> muy de mañana y amorosamente
<+Musa7> con esa puerta luminosa y cierta
<+Musa7> que se me abre serena
<+Musa7> porque contigo no me importa nunca
<+Musa7> que algo me nuble el alma.
<+Musa7>
<+Musa7> Claudio Rodríguez García.
> gracias
<@Armonia_> gracias Musa7, por tu colaboración
> la poesía de Claudio Rodríguez fue atendida con cuidadoso escrúpulo y con fértil orientación
> por críticos y poetas que supieron captar la especial trascendencia de su lenguaje y de los temas que la configuraban.
<Musa7> Un placer, gracias a vosotros, siempre :)
<AL_> Musa7 Plas !!! Plas !!! Plas !!! Plas !!! Plas !!! Plas !!! Plas !!! Plas !!! Plas !!! Plas !!! Plas !!! Plas !!! Plas !!! Plas !!! Plas !!! Plas !!! Plas !!! Plas !!! Plas !!! Plas !!! Plas !!! Plas !!! Plas !!! Plas !!! >> plas Plas plas Plas
<LuPiTa> Musa7 gracias
<pleamar_> qué precioso!!!
<Musa7> (¯`·.AL_.·´¯) :))))) Gracias!
@ssara__> [[[Musa7]]]  graciias, qué recitado más bonito :)))
@Armonia_> Claudio Rodríguez era tan brillante como discreto y humilde: «Me gusta mucho la gente normal: el frutero, el carnicero, los niños», solía decir.
@Armonia_> Miembro de la Real Academia Española, fue elegido en 1987 para ocupar el sillón I. Tomó posesión el 29 de marzo de 1992 con un discurso titulado Poesía como participación: hacia Miguel Hernández.
<@Armonia_> Continuamos
<@Armonia_> [ssara__] cuando gustes
@ssara__> Al fuego del hogar
<@ssara__>
<@ssara__>
<@ssara__> Aún no pongáis las manos junto al fuego.
<@ssara__> Refresca ya, y las mías
<@ssara__> están solas; que se me queden frías.
<@ssara__> Entonces qué rescoldo, qué alto leño,
<@ssara__> cuánto humo subirá, como si el sueño,
<@ssara__> toda la vida se prendiera. ¡Rama
<@ssara__> que no dura, sarmiento que un instante
<@ssara__> es un pajar y se consume, nunca,
<@ssara__> nunca arderá bastante
<@ssara__> la lumbre, aunque se haga con estrellas!
<@ssara__> Este al menos es fuego
<@ssara__> de cepa y me calienta todo el día.
<@ssara__>
<@ssara__> Manos queridas, manos que ahora llego
<@ssara__> casi a tocar, aquella, la más mía,
<@ssara__> ¡pensar que es pronto y el hogar crepita,
<@ssara__> y está ya al rojo vivo,
<@ssara__> y es fragua eterna, y funde, y resucita
<@ssara__> aquel tizón, aquel del que recibo
<@ssara__> todo el calor ahora,
<@ssara__> el de la infancia! Igual que el aire en torno
<@ssara__> de la llama también es llama, en torno
<@ssara__> de aquellas ascuas humo fui. La hora
<@ssara__> del refranero blanco, de la vieja
<@ssara__> cuenta, del gran jornal siempre seguro.
<@ssara__> ¡Decidme que no es tarde! Afuera deja
<@ssara__> su ventisca el invierno y está oscuro.
<@ssara__> Hoy o ya nunca más. Lo sé. Creía
<@ssara__> poder estar aún con vosotros, pero
<@ssara__> vedme, frías las manos todavía
<@ssara__> esta noche de enero
<@ssara__> junto al hogar de siempre. Cuánto humo
<@ssara__> sube. Cuánto calor habré perdido.
@ssara__>
<@ssara__> Dejadme ver en lo que se convierte,
<@ssara__> olerlo al menos, ver dónde ha llegado
<@ssara__> antes de que despierte,
<@ssara__> antes de que el hogar esté apagado.
<@ssara__>
<@ssara__>
<@ssara__> Claudio Rodríguez García
<@ssara__> (Zamora, 1934 - Madrid, 1999)
> gracias ssara__:)
<LuPiTa> ssara__ gracias :)
> Obtuvo varios premios destacando el Premio Nacional de Poesía en 1983 y el Príncipe de Asturias de las Letras en 1993.
<@Armonia_> gracias, ssara__, un bello poema
<Musa7> ssara__, gracias :)**
@Armonia_> La crítica ha destacado su primer libro como uno de los más brillantes de la segunda mitad del siglo XX en español.
<@Armonia_> Vamos a continuar, hago uso de mi turno
@Armonia_> EL BAILE DE ÁGUEDAS
<@Armonia_>
<@Armonia_>
<@Armonia_> Veo que no queréis bailar conmigo
<@Armonia_> y hacéis muy bien. ¡Si hasta ahora
<@Armonia_> no hice más que pisaros, si hasta ahora
<@Armonia_> no moví al aire vuestro estos pies cojos!
<@Armonia_> Tú siempre tan bailón, corazón mío.
<@Armonia_>
<@Armonia_> ¡Métete en fiesta; pronto,
<@Armonia_> antes de que te quedes sin pareja!
<@Armonia_>
<@Armonia_> ¡Hoy no hay escuela! ¡Al río,
<@Armonia_> a lavarse primero,
<@Armonia_> que hay que estar limpios cuando llegue la hora!
<@Armonia_>
<@Armonia_> Ya están ahí, ya vienen
<@Armonia_> por el raíl con sol de la esperanza
<@Armonia_> hombres de todo el mundo! Ya se ponen
<@Armonia_> a dar fe de su empleo de alegría
<@Armonia_> ¿Quién no esperó la fiesta?
<@Armonia_> ¿Quién los días del año
<@Armonia_> no los pasó guardando bien la ropa,
<@Armonia_> para el día de hoy? Y ya ha llegado.
<@Armonia_>
<@Armonia_> Cuánto manteo, cuánta media blanca,
<@Armonia_> cuánto refajo de lanilla, cuánto
<@Armonia_> corto calzón. ¡Bien a lo vivo, como
<@Armonia_> esa moza se pone su pañuelo,
<@Armonia_> poned el alma así, bien a lo vivo!
<@Armonia_>
@Armonia_> Echo de menos ahora
<@Armonia_> aquellos tiempos en los que a sus fiestas
<@Armonia_> se unía el hombre como el suero al queso.
<@Armonia_>
<@Armonia_> Entonces sí que daban
<@Armonia_> su vida al sol, su aliento al aire, entonces
<@Armonia_> sí que eran encarnados en la tierra.
@Armonia_>
<@Armonia_> Para qué recordar. Estoy en medio
<@Armonia_> de la fiesta y ya casi
<@Armonia_> cuaja la noche pronta de febrero.
<@Armonia_> y aún sin bailar: yo solo.
<@Armonia_>
<@Armonia_> ¡Venid, bailad conmigo, que ya puedo
<@Armonia_> arrimar la cintura bien, que puedo
<@Armonia_> mover los pasos a vuestro aire hermoso!
<@Armonia_>
@Armonia_> ¡Águedas, aguedicas,
<@Armonia_> decidles que me dejen
<@Armonia_> bailar con ellos, que yo soy del pueblo,
<@Armonia_> soy un vecino más, decid a todos
<@Armonia_> que he esperado este día
<@Armonia_> toda la vida! Oídlo.
<@Armonia_>
<@Armonia_> Óyeme tú, que ahora
<@Armonia_> pasas al lado mío y un momento,
<@Armonia_> sin darte cuenta, miras a lo alto
<@Armonia_> y a tu corazón baja
<@Armonia_> el baile eterno de Águedas del mundo,
<@Armonia_> óyeme tú, que sabes
<@Armonia_> que se acaba la fiesta y no la puedes
<@Armonia_> guardar en casa como un limpio apero,
<@Armonia_> y se te va, y ya nunca...
<@Armonia_> tú, que pisas la tierra
<@Armonia_> y aprietas tu pareja, y bailas, bailas.
<@Armonia_>
@Armonia_> Claudio Rodríguez García
<@Armonia_> (Zamora, 1934 - Madrid, 1999)
<@Armonia_> De: Conjuros, 1958
> que bueno es este poema:)
<LuPiTa> Armonia_ gracias, me gustó mucho :)
<@Armonia_> me encanta :)
<@ssara__> [[[Armonia_]]]  graciias :)
> La Fundación Caballero Bonald publica en el nº 16 de su revista Campo de Agramante,
> un homenaje a Claudio Rodríguez (1934-199).
> Colaboran: José Manuel Caballero Bonald, Jorge Rodríguez Padrón,
> Luis Ramos de la Torre, Tomás Sánchez Santiago, Angel L. Prieto de Paula,
> Natalia Carbajosa, José Manuel Rodríguez Tobal, Michael Mudrovic,
> Juan José Lanz y Jesús Hernández. Incluye originales de Claudio Rodríguez:
> A modo de poética (fragmento del discurso con motivo del II Premio de Poesía Iberoamericana,
> 1993) y el poema Voz de palma (Domingo de Ramos)
<sonrisita> [Armonia_] :)
<Musa7> Gracias, Armonia_
<@Armonia_> Corrían los primeros años cincuenta, años en que el realismo social imantaba buena parte de la poesía en lengua española, y la voz de Claudio se alzaba distinta sobre todas en aquel poema irrepetible, entusiasmado y lleno de hybris juvenil que era Don de la ebriedad.
> Los años setenta significaron la consagración definitiva del poeta.
@Armonia_> [LuPiTa] cuando quieras te leemos
LuPiTa> gracias :)
<+LuPiTa> .
<+LuPiTa> .
<+LuPiTa> .
<+LuPiTa> Salvación del peligro
<+LuPiTa>
<+LuPiTa>
<+LuPiTa> Esta iluminación de la materia,
<+LuPiTa> con su costumbre y con su armonía,
<+LuPiTa> con sol madurador,
<+LuPiTa> con el toque sin calma de mi pulso,
<+LuPiTa> cuando el aire entra a fondo
<+LuPiTa> en la ansiedad del tacto de mis manos
<+LuPiTa> que tocan sin recelo,
<+LuPiTa> con la alegría del conocimiento,
<+LuPiTa> esta pared sin grietas,
<+LuPiTa> y la puerta maligna, rezumando,
<+LuPiTa> nunca cerrada,
<+LuPiTa> cuando se va la juventud, y con ella la luz,
<+LuPiTa> salvan mi deuda.
<+LuPiTa>
<+LuPiTa> Salva mi amor este metal fundido,
<+LuPiTa> este lino que siempre se devana
<+LuPiTa> con agua miel,
<+LuPiTa> y el cerro con palomas,
<+LuPiTa> y la felicidad del cielo,
<+LuPiTa> y la delicadeza de esta lluvia,
<+LuPiTa> y la música del
<+LuPiTa> cauce arenoso del arroyo seco,
<+LuPiTa> y el tomillo rastrero en tierra ocre,
<+LuPiTa> la sombra de la roca a mediodía,
<+LuPiTa> la escayola, el cemento,
<+LuPiTa> el zinc, el níquel,
<+LuPiTa> la calidad del hierro, convertido, afinado
<+LuPiTa> en acero,
<+LuPiTa> los pliegues de la astucia, las avispas del odio,
<+LuPiTa> los peldaños de la desconfianza,
<+LuPiTa> y tu pelo tan dulce,
<+LuPiTa> tu tobillo tan fino y tan bravío,
<+LuPiTa> y el frunce del vestido,
<+LuPiTa> y tu carne cobarde...
<+LuPiTa> Peligrosa la huella, la promesa
<+LuPiTa> entre el ofrecimiento de las cosas
<+LuPiTa> y el de la vida.
<+LuPiTa>
<+LuPiTa> Miserable el momento si no es canto.
<+LuPiTa>
<+LuPiTa>
<+LuPiTa> Claudio Rodríguez García
<+LuPiTa> (Zamora, 1934 - Madrid, 1999)
<+LuPiTa> De: El vuelo de la celebración, 1976
<@Armonia_> gracias, LuPiTa :)
<Musa7> Buenísimo !!! Gracias LuPiTa :))***
<despertares> joo qué bonito! gracias LuPiTa:)
<@Armonia_> hermoso poema
<despertares> +LuPiTa ¦ y tu pelo tan dulce,
<despertares> 22:30                    +LuPiTa ¦ tu tobillo tan fino y tan bravío,
<despertares> 22:30                    +LuPiTa ¦ y el frunce del vestido,
<despertares> 22:30                    +LuPiTa ¦ y tu carne cobarde...
<invitado-057668> sublime, maravilloso, muchas gracias LuPiTa
> que bonito es ese poema LuPiTa:)
<@ssara__> graciias LuPiTa
<LuPiTa> a vosotros :)
<samudras> qué es l o q hay
<pleamar_> Este poema me ha encantado :)
<Musa7> (¯`·.samudras.·´¯) un monográfico
> La poesía de Claudio Rodríguez: la construcción del sentido imaginario.
> Luis Ramos de la Torre hace una singular tesis doctoral sobre la vinculación de la poesía
> de Claudio al pensamiento de Ortega y, en fin,
> se le dedican jornadas y encuentros en diversos foros.
<@Armonia_> A raíz de la publicación de Don de la ebriedad, Claudio Rodríguez inicia una intensa relación de amistad con Vicente Aleixandre (a quien Claudio se refería como «mi padre») que se mantuvo hasta la muerte del Nobel.
> La profesora Teresa Hernández Fernández ordena y edita La contemplación viva.
> Ensayos críticos sobre Claudio Rodríguez; Luis García Jambrina,
> publica en edición facsimilar Aventura.
@Armonia_> [anuais-] cuando gustes, te leemos
> gracias:)
> .
> .
> .
> Clávame con tus ojos esa nube
> -
> Clávame con tus ojos esa nube
> y esta esperanza de hombre que me queda.
> ¿Por dónde yo si estaba en la alameda
> de tus ojos mintiendo cuando estuve?

> Disciplina de todo lo que sube.
> De lo que mira y ve, mientras se enreda
> su triste agilidad, como en la rueda
> de tus campos del cielo que no anduve.

> Y es por seguir cegueras sin mancilla
> por lo que tanta bruma nos separa
> y hace del resplandor su maravilla,

> su clavel mudo. ¡Y qué ajenos al daño
> después, cuando tus ojos son la clara
> locura de no verme siempre extraño!
> -
> Claudio Rodríguez García
> (Zamora, 1934 - Madrid, 1999)
 Todos sabemos la singular predilección de Vicente Aleixandre por el poeta
> desde que aquél leyese -quizás antes que nadie- los versos de Don de la ebriedad.
<@Armonia_> gracias, anuais- :)
LuPiTa> anuais- gracias, escribe muy hermoso :)
<@ssara__> [[[anuais-]]]  graciias
<@Armonia_> Su poesía fue incluida en la Antología de Francisco Brines junto con los que serán después considerados los poetas pertenecientes a la llamada generación del 50: Eladio Cabañero, Ángel González, José Ángel Valente y Carlos Sahagún.
> tiene cosas preciosas:)
<@Armonia_> es un gusto leerle
<@Armonia_> [ssara__] cuando gustes
<@ssara__> Sin adiós
<@ssara__>
<@ssara__>
<@ssara__> Qué distinto el amor es junto al mar
<@ssara__> que en mi tierra nativa, cautiva, a la que siempre
<@ssara__> cantaré,
<@ssara__> a la orilla del temple de sus ríos,
<@ssara__> con su inocencia y su clarividencia,
<@ssara__> con esa compañía que estremece,
<@ssara__> viendo caer la verdadera lágrima
<@ssara__> del cielo
<@ssara__> cuando la noche es larga
<@ssara__> y el alba es clara.
<@ssara__>
<@ssara__> Nunca sé por qué siento
<@ssara__> compañero a mi cuerpo, que es augurio y refugio.
<@ssara__> Y ahora, frente al mar,
<@ssara__> qué urdimbre la del trigo,
<@ssara__> la del oleaje,
<@ssara__> qué hilatura, qué plena cosecha
<@ssara__> encajan, sueldan, curvan
<@ssara__> mi amor.
<@ssara__>
<@ssara__> El movimiento curvo de las olas,
<@ssara__> por la mañana ,
<@ssara__> tan distinto al nocturno,
<@ssara__> tan semejante al de los sembrados,
<@ssara__> se va entrando en
<@ssara__> el rumor misterioso de tu cuerpo,
<@ssara__> hoy que hay mareas vivas
<@ssara__> y el amor está gris perla, casi mate,
<@ssara__> como el color del álamo en octubre.
<@ssara__>
<@ssara__> El soñar es sencillo, pero no el contemplar.
<@ssara__> Y ahora, al amanecer, cuando conviene
<@ssara__> saber y obrar,
<@ssara__> cómo suena contigo esta desnuda costa.
<@ssara__>
<@ssara__> Cuando el amor y el mar
<@ssara__> son una sola marejada, sin que el viento nordeste
<@ssara__> pueda romper este recogimiento,
<@ssara__> esta semilla sobrecogedora,
<@ssara__> esta tierra, este agua
<@ssara__> aquí, en el puerto,
<@ssara__> donde ya no hay adiós, sino ancla pura.
<@ssara__>
<@ssara__>
<@ssara__> Claudio Rodríguez García
<@ssara__> (Zamora, 1934 - Madrid, 1999)
Ficticio> cada vez que te veo rodeada de MAR...mil vezes busqué la suerte....entre las olas del mar....
> gracias ssara__:)
<@Armonia_> gracias, ssara__ :)
<LuPiTa> ssara__ gracias :)
<@Armonia_> Integrante de la Generación de los 50, comenzó a escribir muy joven y a los 18 años obtuvo el premio Adonais por su obra Don de la ebriedad. A raíz de este premio tomó la decisión de permanecer en Madrid e iniciar la carrera de Filología Románica.
> En su poesía, se manifiesta una gran preocupación por el lenguaje,
> del que tenía un gran dominio, pero con una escritura sencilla.
> En 1976, publica su cuarto poemario El vuelo de la celebración
<Filomenoo> sarita muy bonito
<@Armonia_> tiene una obra muy extensa
<@Armonia_> Continuamos, hago uso de mi turno
<@Armonia_> Viento de primavera
<@Armonia_>
@Armonia_>
<@Armonia_> Ni aún el cuerpo resiste
<@Armonia_> tanta resurrección, y busca abrigo
<@Armonia_> ante este viento que ya templa y trae
<@Armonia_> olor, y nueva intimidad. Ya cuanto
<@Armonia_> fue hambre, ahora es sustento. Y se aligera
<@Armonia_> la vida, y un destello generoso
<@Armonia_> vibra por nuestras calles. Pero sigue
<@Armonia_> turbia nuestra retina, y la saliva
<@Armonia_> seca, y los pies van a la desbandada,
<@Armonia_> como siempre. Y entonces,
<@Armonia_> esta presión fogosa que nos trae
<@Armonia_> el cuerpo aún frágil de la primavera,
<@Armonia_> ronda en torno al invierno
<@Armonia_> de nuestro corazón, buscando un sitio
<@Armonia_> por donde entrar en él. Y aquí, a la vuelta
<@Armonia_> de la esquina, al acecho,
<@Armonia_> en feraz merodeo,
<@Armonia_> nos ventea la ropa,
<@Armonia_> nos orea el trabajo,
<@Armonia_> barre la casa, engrasa nuestras puertas
<@Armonia_> duras de oscura cerrazón, las abre
<@Armonia_> a no sé qué hospitalidad hermosa
<@Armonia_> y nos desborda y, aunque
<@Armonia_> nunca nos demos cuenta
<@Armonia_> de tanta juventud, de lleno en lleno
<@Armonia_> nos arrasa. Sí, a poco
<@Armonia_> del sol salido, un viento ya gustoso,
<@Armonia_> sereno de simiente, sopló en torno
<@Armonia_> de nuestra sequedad, de la injusticia
<@Armonia_> de nuestros años, alentó para algo
<@Armonia_> más hermoso que tanta
<@Armonia_> desconfianza y tanto desaliento,
<@Armonia_> más gallardo que nuestro
<@Armonia_> miedo a su honda rebelión, a su alta
<@Armonia_> resurrección. Y ahora
<@Armonia_> yo, que perdí mi libertad por todo,
<@Armonia_> quiero oír cómo el pobre
<@Armonia_> ruido de nuestro pulso se va a rastras
<@Armonia_> tras el cálido son de esta alianza
@Armonia_> y ambos hacen la música
<@Armonia_> arrolladora, sin compás, a sordas,
<@Armonia_> por la que se llegará algún día,
<@Armonia_> quizá en medio de enero, en el que todos
<@Armonia_> sepamos el por qué del nombre: «viento
<@Armonia_> de primavera».
<@Armonia_>
@Armonia_> Claudio Rodríguez García
<@Armonia_> (Zamora, 1934 - Madrid, 1999)
<@Armonia_> De: Alianza y condena, 1965
En los años 90, que terminan con la desgraciada desaparición del poeta en julio de 1999,
> continúan sucediéndose innumerables enfoques críticos en forma de aluvión:
> libros, tesis, revistas monográficas, antologías…
<LuPiTa> Armonia_ que belleza, gracias :)
> que bonito Armonia_ gracias:)
<Musa7> Muy hermoso, gracias Armonia_ :)
<@Armonia_> sí, es más bien prosa, un gusto leerle
<@Armonia_> Entabló relación con el grupo de poetas y críticos de su entorno (Carlos Bousoño, Angel González, Francisco Brines) así como una gran amistad con autores como Vicente Aleixandre y Blas de Otero.
> A lo largo del tiempo, evolucionó tanto en lenguaje como en métrica y ritmo.
<@Armonia_> Continuamos, si no hay más comentarios
<@Armonia_> [LuPiTa] cuando gustes
<+LuPiTa> gracias :)
<+LuPiTa> .
<+LuPiTa> .
+LuPiTa> Como si nunca hubiera sido mía
<+LuPiTa> Como si nunca hubiera sido mía,
<+LuPiTa> dad al aire mi voz y que en el aire
<+LuPiTa> sea de todos y la sepan todos
<+LuPiTa> igual que una mañana o una tarde.
<+LuPiTa> Ni a la rama tan sólo abril acude
<+LuPiTa> ni el agua espera sólo el estiaje.
<+LuPiTa> ¿Quién podrá decir que es suyo el viento,
<+LuPiTa> suya la luz, el canto de las aves
<+LuPiTa> en el que esplende la estación, más cuando
<+LuPiTa> llega la noche y en los chopos arde
<+LuPiTa> tan peligrosamente retenida?
<+LuPiTa> ¡Que todo acabe aquí, que todo acabe
<+LuPiTa> de una vez para siempre! La flor vive
<+LuPiTa> tan bella porque vive poco tiempo
<+LuPiTa> y, sin embargo, cómo se da, unánime,
<+LuPiTa> dejando de ser flor y convirtiéndose
<+LuPiTa> en ímpetu de entrega. Invierno, aunque
<+LuPiTa> no esté detrás la primavera, saca
<+LuPiTa> fuera de mí lo mío y hazme parte,
<+LuPiTa> inútil polen que se pierde en tierra
<+LuPiTa> pero ha sido de todos y de nadie.
<+LuPiTa> Sobre el abierto páramo, el relente
<+LuPiTa> es pinar en el pino, aire en el aire,
<+LuPiTa> relente sólo para mí sequía.
<+LuPiTa> Sobre la voz que va excavando un cauce
<+LuPiTa> qué sacrilegio éste del cuerpo, éste
+LuPiTa> de no poder ser hostia para darse.
<+LuPiTa>
<+LuPiTa>
<+LuPiTa> Claudio Rodríguez García
<+LuPiTa> (Zamora, 1934 - Madrid, 1999)
+LuPiTa> De: Don de la ebriedad, 1953
@ssara__> [[[LuPiTa]]]  graciias :)
<@Armonia_> Gracias LuPiTa, por tu colaboración :)
<@Armonia_> hermoso poema
<Musa7> LuPiTa, estupendo también, gracias :)**
<LuPiTa> a vosotros :)
> es precioso LuPiTa gracias:)
<@Armonia_> Buenas noches a los recién llegados
<fManuel> buenas noches
> En Inglaterra escribió otra de sus obras capitales Alianza y condena, Premio de la Crítica 1965.
<@Armonia_> Su estancia en las universidades de Nottingham y Cambridge (1958-1964), como lector de español, le permitió profundizar en el conocimiento de William Wordsworth, Dylan Thomas , Coleridge, Shelley, Keats y T.S.Eliott, autores que pueden considerarse determinantes en su formación poética. Tras dicho periodo, se instaló en Madrid, ciudad donde ejerció como profesor de la Universidad norteamericana de Middlebury.
<@Armonia_> [anuais-] cuando quieras te leemos
> gracias:)
> .
> .
> .
> Hilando
> -
> Tanta serenidad es ya dolor.
> Junto a la luz del aire
> la camisa ya es música, y está recién lavada,
> aclarada,
> bien ceñida al escorzo
> risueño y torneado de la espalda,
> con su feraz cosecha,
> con el amanecer nunca tardío
> de la ropa y la obra. Este es el campo
> del milagro: helo aquí,
> en el alba del brazo,
> en el destello de estas manos, tan acariciadoras
> devanando la lana:
> el hilo y el ovillo,
> y la nuca sin miedo, cantando su viveza
> y el pelo muy castaño
> tan bien trenzado,
> con su moño y su cinta;
> y la falda segura; sin pliegues, color jugo de acacia.
> Con la velocidad del cielo ido,
> con el taller, con
> el ritmo de las mareas de las calles,
> está aquí, sin mentira,
> con un amor tan mudo y con retorno,
> con su celebración y con su servidumbre.
> -
> Claudio Rodríguez García
> (Zamora, 1934 - Madrid, 1999)
> De: El vuelo de la celebración, 1976
@Armonia_> Gracias, anuais- :)
> :))
<@ssara__> [[[anuais-]]]  graciias :)
<LuPiTa> anuais- gracias :)
> a vosotras:)
<@Armonia_> "Claudio Rodríguez nunca publicó, quizás ni siquiera escribió -o más bien nunca terminó- un solo poema que no fuese la perfección misma". Lo dice Philip W. Silver, hispanista estadounidense de la Universidad de Columbia y amigo del poeta
> Tras la desaparición del poeta, la consideración de su poesía no ha hecho sino afirmarse aún más.
<LuPiTa> <@anuais-> Con la velocidad del cielo ido,
<LuPiTa> me ha gustado :)
> :)))
<@Armonia_> :)
@ssara__> qué sencillo y bonito este
<@Armonia_> el libro inacabado que tenía entre manos cuando murió, Aventura, tuvo una edición facsímil en la editorial Tropismos. Con buen juicio, su viuda lo había dejado fuera de las poesías completas.
<@Armonia_> Continuamos
<@Armonia_> [ssara__] cuando quieras
@ssara__> Ajeno
<@ssara__>
<@ssara__>
<@ssara__> Largo se le hace el día a quien no ama
<@ssara__> y él lo sabe. Y él oye ese tañido
<@ssara__> corto y curo del cuerpo, su cascada
<@ssara__> canción, siempre sonando a lejanía.
<@ssara__> Cierra su puerta y queda bien cerrada;
<@ssara__> sale y, por un momento, sus rodillas
<@ssara__> se le van hacia el suelo. Pero el alba,
<@ssara__> con peligrosa generosidad,
<@ssara__> le refresca y le yergue. Está muy clara
<@ssara__> su calle, y la pasea con pie oscuro,
<@ssara__> y cojea en seguida porque anda
<@ssara__> sólo con su fatiga. Y dice aire:
<@ssara__> palabras muertas con su boca viva.
<@ssara__> Prisionero por no querer, abraza
<@ssara__> su propia soledad. Y está seguro,
<@ssara__> más seguro que nadie porque nada
<@ssara__> poseerá; y él bien sabe que nunca
<@ssara__> vivirá aquí, en la tierra. A quien no ama,
<@ssara__> ¿cómo podemos conocer o cómo
<@ssara__> perdonar? Día largo y aún más larga
<@ssara__> la noche. Mentirá al sacar la llave.
<@ssara__> Entrará. Y nunca habitará su casa.
<@ssara__>
<@ssara__>
<@ssara__> Claudio Rodríguez García
<@ssara__> (Zamora, 1934 - Madrid, 1999)
<@ssara__> De: Alianza y condena, 1965
<@Armonia_> Gracias, ssara__ por tu colaboración :)
<LuPiTa> ssara__ gracias , que preciosidad!!!
<Musa7> (¯`·.ssara__.·´¯) gracias :))**
@Armonia_> 22:52                 @ssara__ ¦ Prisionero por no querer, abraza
<@Armonia_> 22:52                 @ssara__ ¦ su propia soledad.
> gracias:)
<@Armonia_> interesante verso
<@ssara__> :)
<LuPiTa> es de reflexión el poema :)
<@Armonia_> @ssara__ ¦ Largo se le hace el día a quien no ama
<@Armonia_> 22:52                 @ssara__ ¦ y él lo sabe.
<@Armonia_> se sabe el autor
<LuPiTa> introspección total
<@ssara__> habla de la soledad
<@Armonia_> Día largo y aún más larga
<@Armonia_> 22:52                 @ssara__ ¦ la noche. Mentirá al sacar la llave.
<@Armonia_> 22:52                 @ssara__ ¦ Entrará. Y nunca habitará su casa.
@Armonia_> Vamos finalizando con el monográfico de Claudio Rodríguez
<@Armonia_> [Musa7] cuando gustes
<+Musa7> Gracias, de nuevo me he tomado la libertad de declamar, este otro poema, para quien quiera escuchar.
<+Musa7> Con permiso
<+Musa7> .
Musa7> http://www.goear.com/listen/c4a6b9e/alto-jorna-poema-de-claudio-rodriguez-anaisarr
<+Musa7>
<+Musa7>
<+Musa7>
<+Musa7> Alto Jornal
<+Musa7>
<+Musa7> Dichoso el que un buen día sale humilde
<+Musa7> y se va por la calle, como tantos
+Musa7> días más de su vida, y no lo espera
<+Musa7> y, de pronto, ¿qué es esto?, mira a lo alto
<+Musa7> y ve, pone el oído al mundo y oye,
<+Musa7> anda, y siente subirle entre los pasos
<+Musa7> el amor de la tierra, y sigue, y abre
+Musa7> su taller verdadero, y en sus manos
<+Musa7> brilla limpio su oficio, y nos lo entrega
<+Musa7> de corazón porque ama, y va al trabajo
<+Musa7> temblando como un niño que comulga
<+Musa7> mas sin caber en el pellejo, y cuando
<+Musa7> se ha dado cuenta al fin de lo sencillo
<+Musa7> que ha sido todo, ya el jornal ganado,
<+Musa7> vuelve a su casa alegre y siente que alguien
<+Musa7> empuña su aldabón, y no es en vano.
<+Musa7>
<+Musa7> Claudio Rodriguez García.
@Armonia_> gracias, Musa7, un hermoso poema
LuPiTa> a vosotras niñas por vuestra labor
@Armonia_> Gracias a todos mis compañeros por su colaboración y a todos Uds. por acompañarnos.
<@Armonia_> Muchísimas gracias a todos
<@Armonia_> el próximo monográfico, será el 24 de abril, con Miguel de Unamuno y Jugo