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Loynaz, Dulce María

Cuba, (1902-1997)

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BIOGRAFÍA

María Mercedes Loynaz Muñoz o Dulce María Loynaz nació en La Habana (Cuba) el 10 de diciembre de 1902. Su padre, Enrique Loynaz del Castillo, general del Ejército Libertador, de cuya pluma brotó la letra del Himno Invasor; la madre, aficionada al canto, la pintura y el piano, combinación que despertó en Dulce María Loynaz un amor desmedido por la poesía.
En 1919 aparecen publicados en el periódico cubano La Nación, sus dos primeros poemas: "Invierno de almas" y "Vesperal". A los 24 años de edad, en 1927, se doctoró en Derecho Civil en la Universidad de La Habana y aunque esta profesión no era completamente de su agrado, la ejerció hasta 1961, siempre en asuntos de tipo familiar.

A partir de aquí se produce un incremento en su producción literaria, escribe Versos (1920 -1928), comienza su novela Jardín cuya redacción le toma siete años y un año más tarde (1929), en ocasión de su viaje a Egipto, escribe Carta de Amor al Rey Tut-Ank-Amen.

La década del 30 es rica en nuevas relaciones, su casa se convierte en centro de la vida cultural. Acoge en las llamadas "juevinas" a gran parte de la intelectualidad del momento, tanto la que residía de forma permanente como la de tránsito por la isla, entre ellos Juan Ramón Jiménez, Federico García Lorca, Alejo Carpentier, Emilio Ballagas, Rafael Marquina, Carmen Conde, entre otros intelectuales y artistas. En 1937 publica Canto a la mujer estéril, poema que resume el sentimiento de frustración de una mujer impedida de procrear, y al año siguiente, en La Habana, ve la luz su primera edición de Versos.

Viaja por Sudamérica en 1946 y conoce en Montevideo a la poetisa Juana de Ibarbourou. Escribe crónicas de viaje que se publican en El País con los títulos "Impresiones de un cronista" y "Crónicas de América del Sur". En 1947 se publica en Madrid la primera edición de Juegos de agua. La personalidad poética de Dulce María Loynaz, siempre presente en España y ampliamente conocida en el mundo de nuestra lengua se apoya en su creación lírica, su poesía es fuerte, aunque delicada, intensa y nada retórica, desnuda de palabras y de alma, escrita con la sensibilidad en carne viva. Tres años más tarde publica en La Habana un alegato titulado "Las corridas de toros en Cuba" y en Madrid la tercera edición de Versos. Al año siguiente (1951) se publica en Madrid su novela Jardín y en Cuba los artículos "Al César lo que es del César", "Poetisas de América", "Mujer entre dos islas" y "El último rosario de la reina". Dos años más tarde se publica en Madrid Poemas sin nombre y la segunda edición de Carta de Amor al Rey Tut-Ank-Amen. Durante 1954 publica en los periódicos El País y Excélsior la serie de artículos Crónicas de ayer y Entre dos primaveras.

De nuevo en España, en 1958 se publican Últimos días de una casa y Un verano en Tenerife, que constituye un relato de su estancia en las Islas, y fue calificada por la autora como "lo mejor que he escrito".

La década de los cincuenta es el período en que se publican o reeditan en España todos sus libros. Es también la de mayor participación en conferencias y recitales, además recibe homenajes y galardones de instituciones hispanas. Por esta época su obra llama la atención de los más conocidos críticos españoles e ilustres personalidades cubanas. A fines de los cincuenta va dejando de escribir poesía y a inicios de los sesenta rompe sus compromisos editoriales, sufre la ausencia del que fuera el máximo impulsor de su obra, en Cuba y el extranjero, su esposo Pablo Álvarez de Cañas. Retorna al enclaustramiento voluntario en que había vivido, no viaja más al extranjero, apenas realiza actividades públicas, excepto las vinculadas con la Academia Cubana de la Lengua.

La Real Academia de la Lengua Española la nomina, en 1984, Candidata al Premio Miguel de Cervantes. En 1985 se publica en La Habana Poesías Escogidas y por primera vez ve la luz su libro de poemas Bestiarium, que demuestra gran imaginación y excelente sentido del humor. Durante estos años dicta conferencias, discursos, recibe premios y condecoraciones y es homenajeada por distintas instituciones culturales cubanas.

Su obra literaria revela la maestría en el manejo del castellano, decantación del lenguaje, poder de síntesis, claridad, sencillez y sobriedad en la expresión lírica. Estas y otras facetas fueron valoradas para otorgarle el 5 de noviembre de 1992, el Premio de Literatura Miguel de Cervantes Saavedra. Su obra se impuso a la de otros ilustres e igualmente merecedores candidatos.

En 1993 viaja por última vez a España, en esta ocasión, a recibir de manos del Rey Juan Carlos el Premio Cervantes.

Lúcida y ágil de mente pero frágil y débil de vista, la primera mujer latinoamericana en recibir tan honorable premio, no pudo leer su discurso, y lo hizo en su nombre el novelista cubano Lisandro Otero; en el mismo expresó "Unir el nombre de Cervantes al mío, de la manera que sea, es algo tan grande para mí que no sabría qué hacer para merecerlo, ni qué decir para expresarlo".

Fe de vida, su última obra, entregada al amigo Aldo Martínez Malo, con la condición de que solo se conociera cuando hubiese cumplido 90 años o después de su muerte, vio la luz en 1993, publicada por Ediciones Hnos. Loynaz, en ocasión de celebrarse en Pinar del Río, el I Encuentro Iberoamericano sobre su vida y obra

La última aparición pública de Dulce María Loynaz, que duró apenas unos minutos por su delicado estado de salud, fue en el mes de abril de 1997, exactamente el día 15, con motivo del homenaje que le rindiera la Embajada de España, en el portal de su casa. Unos días después, en la madrugada del 27 de abril fallece "esta gran dama de América" en su antigua mansión de la barriada de El Vedado, rodeada de obras de arte, recuerdos de viaje y una decena de perros, gozando del reconocimiento generalizado y universal dentro de las letras en lengua española y que estuvo profundamente unida a los destinos y la cultura de su país así como a todo lo hispánico.

Premios y reconocimientos:

1944 Orden González Lanuza, otorgada por el Colegio Nacional de Abogados.

1947 Cruz de Alfonso X El Sabio, entregada en España.
Orden Nacional de Mérito Carlos Manuel de Céspedes.


1950 Miembro de Honor del Instituto de Cultura Hispánica.

1951 Miembro de la Academia Nacional de Artes y Letras. El Ayuntamiento del Puerto de la Cruz, la nombra Hija Adoptiva.

1952 Orden Mariana Grajales.


1955 Es nombrada Académica Correspondiente de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo, en Málaga. Recibe el Diploma de Académico de Número por la Academia Nacional de Artes y Letras, para ocupar un lugar de honor en la sección de Literatura. Orden Pro Ecclesia-et-Pontifice, otorgada por el Papa Pío XII a Dulce María y su esposo Pablo Ávarez de Cañas por sus contribuciones con las Escuelas Pías de San Juan Bosco. Orden León XIII entregada al matrimonio por sus valiosos aportes a la Iglesia.

1959 Es electa Miembro de Número de la Academia Cubana de la Lengua.

1968 Es electa Miembro Correspondiente de la Real Academia de la Lengua Española.

1981 Distinción por la Cultura Nacional.


1982 Medalla Alejo Carpentier.


1987 Premio Nacional de Literatura.

1988 Orden Félix Varela de Primer Grado. La Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), le otorga la categoría de Miembro Emérito.


1990 Le entregan el Escudo Pinareño, en la ciudad de Pinar el Río. La Federación de Asociaciones del Centro Asturiano de La Habana le confiere la Orden Jovellanos.


1991 La Federación de Asociaciones Asturianas de Cuba le otorga la categoría de Miembro de Honor. La Universidad de La Habana le confiere el título Dr. Honoris Causa en Letras.

1992 Obtiene el Premio Miguel de Cervantes. Le entregan La Giraldilla de la Habana por el 473 aniversario de la fundación de la ciudad.

1993 Le otorgan en España la Orden Isabel La Católica y el Premio Federico García Lorca.

1996 La Embajada de Chile le otorga la Orden Gabriela Mistral. El Instituto Superior Pedagógico de Pinar del Río le confiere el título de Profesora de Mérito. La Unión Árabe de Cuba le entrega la Medalla XV Aniversario de su fundación. La ciudad de Camagüey la declara Hija Ilustre.


Fuente:
http://www.cervantesvirtual.com

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