poesiacastellana.es
Poetas: 1.685 - Poemas: 62.804 - Lecturas: 560.413.633
Campoamor, Ramón de

España, (1819-1901)

recomendar
BIOGRAFÍA

España 1819-1901


Ramón de Campoamor y Campoosorio nació en Navia, pequeño municipio del Principado de Asturias, (España), un miércoles 24 septiembre de 1817. El mismo año en el que nació también el poeta vallisoletano José Zorrilla, autor del inmortal "Don Juan Tenorio".
Su padre, un modesto campesino y su madre una rica hacendada de aquel concejo que agrupa varias pequeñas villas, bajo la típica organización de los municipios asturianos. Creció Ramón protegido por los esmerados cuidados de una rica y soltera hermana de su madre, la cual se encargó de dar al niño los estudios primarios, que cursó en un pazo que ésta poseía en Piñera, una de
las pequeñas villas que conforman el concejo de Navia. A los 9 años comienza sus estudios secundarios que cursa en la villa de Puerto de Vega, también perteneciente al mismo concejo; allí transcurre su adolescencia. Fue educado conforme a los gustos y costumbres de entonces, consistentes en una enseñanza y prácticas de religiosidad a ultranza, acompañada en plano más secundario, del estudio de latín y de las otras materias propias de una cultura general. El clero ejercía una enorme influencia en la educación, tanto privada y privilegiada de las clases acomodadas, como en la más precaria, la pública. De la forma en que le enseñaron a Campoamor el catolicismo en la escuela, guarda de mayor un mal recuerdo que no logra alejar de su mente; tanto le caló y traumatizó aquel tipo
de enseñanza sufrido en su infancia. Relata de mayor, refiriéndose a los castigos y los miedos que le infundieron durante su infancia, que "el infierno del Dante era un mal aprendiz en comparación con los retorcidos inventos de castigos infernales que me metían los clérigos enseñantes en mi tierna y sensible cabecita infantil. Todo el curso de mis primeros años ha sido un sueño tenebroso, del cual
creo que todavía no he acabado de despertar".Cursó estudios de filosofía en Santiago de Compostela; de lógica y matemáticas, en Madrid.A los 18 años se traslada a Torrejón de Ardoz (Madrid) en su pretensión de ingresar en el seno de la Compañía de Jesús. Poco tiempo después, probada ya su incapacidad y falta de
vocación para adoptar los hábitos religiosos, e inducido por su familia, se matricula en la universidad madrileña en la facultad de medicina. Poco duró también esta su segunda experiencia vocacional, ya que el asco y la nausea
que le produce el espectáculo de los cadáveres sobre la mesa de disección, le convencen nuevamente de lo equivocado de su decisión. Allí en la facultad de medicina, en el primer curso, conoce a un catedrático muy observador que
le aconseja con vehemencia dedicarse a la literatura, pues cree descubrir en el joven una natural aptitud hacialas letras, mucho más que para las ciencias.
A los 20 años publica su primera obra impresa, se trata de una comedia en dos actos titulada "Una mujer generosa" la cual no se tiene referencia alguna que se llegara a estrenar en teatro. Sus primeros versos de tono romántico los publica
también en ese mismo año, 1838. Aparecen impresos en un libro bajo el título de "Ternezas y flores". Dos años después publica otro libro de poesías: "Ayes del alma". En 1846 se publica la primera edición de "Doloras" obra que le proporcionó una gran popularidad de joven y prometedor poeta. También ven la luz, por aquel tiempo, los libros titulados "Pequeños poemas" y "Humoradas". A partir de entonces, alterna su inclinación vocacional por la poesía, con sus ideas políticas que consistían en un gran fervor hacia la reina Isabel II en particular, y en
general, hacia la forma monárquica de organización del estado español. Se afilia al partido moderado.Con 30 recién cumplidos años, es nombrado gobernador civil de
la provincia de Castellón. Durante el ejercicio de este cargo, se propuso hacer obligatoria la educación primaria dentro del territorio de aquella provincia. Apenas tiene tiempo de intentar su propósito cuando se ve trasladado al gobierno de la levantina provincia hermana de Alicante. Allí casa con Guillermina o'Gorman,
una joven dama de acomodada familia irlandesa afincada en Alicante; una devotísima católica, de cuya unión no hubo descendencia.
Luego, en el periodo comprendido entre los años 1851 y 1854 ejerce
el mismo cargo de gobernador en la provincia de Valencia.Desde el año 1850 había sido elegido para ocupar un escaño en el Congreso de Diputados e interviene activamente en la vida pública, ya desde el Congreso, ya en polémicas tertulias y campañas periodísticas. A consecuencia de su encendida defensa del sistema monárquico, llegó a batirse en duelo con el marino español (nacido en México), Juan Bautista Topete Carballo, que años más tarde sobresalió en la célebre insurrección que arrojó del trono a Isabel II en 1868. Todo aquello fue el preludio del advenimiento de la 1ª República española, que llegaría cinco años más tarde.En 1861 es designado como miembro de la Real Academia de la Lengua Española, ocupando el sillón E. También fue senador en los últimos
años de su vida y llegó a ser muy conocido y admirado dentro de España
y en toda Hispanoamérica. Por entonces sucedíanse a menudo las
reediciones de todos sus libros de poesía. En aquellos tiempos,
debido a la ocurrencia del gran poeta Rubén Darío, varios hombres
de letras españoles, intentaron convencerlo para que aceptara ser
coronado de laurel en solemne acto, a lo que Campoamor se opuso con
tozudez. Su negativa la argumentaba en que no quería ya, a aquella
avanzada edad, vivir emociones tan fuertes que aceleraran el momento
de su muerte.
En Madrid, un gélido domingo de febrero (11-02-1901) fallece don Ramón
de Campoamor, a la edad de 83 años.

* * *

El estilo poético de Campoamor, podría agruparse bajo la denominación
de romanticismo realista matizado de un gran dramatismo con el que
describe con maestría, las situaciones más cotidianas a veces, y otras
rezuma unos sublimes sentimientos de lírica espiritual. Abunda en su
poesía la métrica del verso de arte menor, redondillas, cuartetas y
quintillas principalmente; también el romance octosílabo. Dispone en
general su poesía de una alta musicalidad muy armoniosa y pegadiza.
Dentro del arte mayor, en donde está contenido una buena parte de su obra,
también tiene Campoamor bellísimas composiciones, basadas en sonetos,
cuartetos y serventesios; y poesías a base de una larga sucesión de
tercetos encadenados. Algunas de sus composiciones en verso, bien
pudieran servir para ser representadas a modo de cortas obras teatrales,
dado los diálogos que contienen con dos o más personajes.
No se descubre en su obra amor alguno por su Asturias natal a pesar
de la poesía que dedica "Al río Navia", río que desemboca al mar
Cantábrico en su aldea natal, ya que ese voto o promesa juvenil que
en ella expresa, no parece que luego lo intentara nunca cumplir.
Nos deja Campoamor una importantísima obra poética para que nos
recreemos con ella, evocando y reviviendo con sus personajes, en
bellas ensoñaciones, las más típicas y cotidianas escenas del modo
de vida que se daba en la España del siglo XIX. Ahora ya, gracias
al más moderno sistema de difusión, nos cabe el honor de dar a conocer
aquí, una escogida selección de las mejores poesías de Campoamor,
ya que con ello le rendimos un sencillo homenaje de recuerdo y admiración.

A esta década de plenitud creativa, sucede la crisis. El prestigio de la unión de Reinos, Estados y Señoríos que deseó Felipe IV se viene abajo mientras la monarquía hispánica es incapaz de mantener la cohesión interior. Desde 1640 será imparable la rebelión de Cataluña, Portugal, Aragón o Andalucía. En 1643 cesará como Valido el Conde Duque de Olivares. La paz de Westfalia de 1648 marca la independencia de Flandes y un nuevo orden europeo del que España será progresivamente marginada. Calderón participa como coracero en la guerra con Cataluña hasta 1642, ve morir en la misma, en 1645, a su hermano José, prestigioso militar. También morirá su hermano Diego dos años después. Es la época (quizá hacia 1646) en que nacerá su hijo natural Pedro José. Crisis pues exterior e interior que se refleja asimismo en un significativo cambio de su carrera dramática. Y es que las muertes de la reina Isabel de Borbón y del príncipe Baltasar Carlos y la intolerancia de los moralistas imponen en 1644 el cierre de los teatros públicos durante cinco años. El dramaturgo se queda, al menos provisionalmente, sin espacio para el oficio en el que había adquirido fama y prestigio.

Aunque en 1649 se reabren los teatros, Calderón ha sufrido una crisis tanto espiritual como profesional. La resolución de convertirse en secretario del Duque de Alba durante unos años y la de ordenarse sacerdote en 1651 no pueden separarse tanto de su abatimiento personal como de su necesidad de seguir contando con ingresos económicos en su carrera de dramaturgo. En 1650 Felipe IV se casa con Mariana de Austria y en 1652 se logra la paz con Cataluña. Pero el hundimiento español se confirmará con la Paz de los Pirineos de 1659 y con el auge de Inglaterra que, bajo Cromwell, va a minar progresivamente el horizonte de expansión comercial y naval de España. Calderón, que desde 1653 ocupa la Capellanía de la Catedral de los Reyes Nuevos de Toledo, se sabe en otra etapa creativa, más concentrada, abstracta y oficialista. Sigue fiel a dos espacios escenográficos y políticos: la celebración regia en el Palacio del Buen Retiro y la fiesta teológica del Corpus en los autos sacramentales, adentrándose así en la última y dilatada etapa de su producción dramática, para la que va a contar con medios excepcionales que hoy podrían calificarse de verdadera vanguardia teatral.

Calderón compone, ya entre 1630 y 1640 los primeros y espléndidos autos sacramentales, de raíz más ética que cristiana como El gran teatro del mundo o La cena del rey Baltasar. A partir de la crisis de 1648 y, sobre todo, tras su regreso, después de su estancia en Toledo, a Madrid en 1663 donde viviría en la calle Platerías hasta su muerte, Calderón detentará en exclusiva la escritura de estas piezas de teatro sacro en la que con el enorme aparato escenográfico de los carros se escenifica de manera grandiosa pero didáctica los misterios de la fe y la proclamación del dogma de la Eucaristía. El Rey, la nobleza civil y eclesiástica contemplan estos dramas, punto culminante de una dramaturgia en la que convergen la suma de toda las artes, desde la música hasta la brillante disposición visual de tramoyas y apariencias. Los personajes alegóricos pueblan el tablado en representaciones que si por un lado reflejan el pensamiento ortodoxo del momento frente a la herejía, por otra documentan que Calderón fue también víctima de la intolerancia del momento, pues al intentar representar en el auto Las pruebas del segundo Adán la absurda imposición de las leyes de limpieza de sangre a la figura de Cristo, fue objeto, incluso del acoso del Santo Oficio.

Pero el Corpus era también fiesta y regocijo popular: la solemne procesión de la Custodia y de los carros en los que habrían de representarse los autos se acompañaba de bailes bulliciosos y hasta exóticos, como las danzas de negrillos y de gitanos, a la par que la multitud de visitantes que abarrota Madrid disfruta de la Tarasquilla, un dragón de cartón piedra en el que se rememora el demonio del Leviatán vencido por Cristo. La procesión culmina en la Plaza Mayor, escenario habitual de fiestas, corridas de toros y juegos de cañas en las que se entretenían la nobleza y el pueblo llano. El propio Calderón escribirá muchas piezas breves, entremeses y mojigangas, que suponen un aspecto carnavalesco e irreverente frente a la seriedad teológica de los autos.

Al mismo tiempo Calderón es el autor que con más asiduidad escribirá espectaculares obras, casi siempre basadas en fábulas mitológicas, para el Palacio del Buen Retiro, tanto en diversas estancias reales como en sus jardines y estanque. A partir de 1640, además, se construye un gran Coliseo. Allí la música y el canto, las primeras zarzuelas y óperas del teatro español se ponen en escena con toda la magnificencia vanguardista aportada por escenógrafos italianos como Cosme Lotti y Baccio del Bianco. Son obras como La púrpura de la rosa, La fiera, el rayo y la piedra o Las fortunas de Andrómeda y Perseo, que Calderón continuará escribiendo y vigilando en sus ensayos incluso tras la muerte de Felipe IV en 1665 y la llegada al trono de Carlos II. Con motivo del Carnaval de 1680 Calderón aún compondrá la espléndida comedia Hado y divisa de Leónido y Marfisa.

En mayo de 1681, cuando está acabando de componer los autos destinados al Corpus de ese año, Calderón muere. Es enterrado con todos los honores, y su cadáver, revestido de sus ornamentos sacerdotales y del hábito de la Orden de Santiago, es llevado, de acuerdo con las propias palabras de su testamento, "descubierto, por si mereciese satisfacer en parte las públicas vanidades de mi mal gastada vida".

Subir