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Arteche Salinas, Miguel

Chile, (1926)

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BIOGRAFÍA

Premio Nacional de Literatura 1996

Nace en Nueva Imperial, Chile, el 4 de junio de 1926, hijo de Luis Osvaldo Salinas Adrián e Isabel Arteche Bahillo. Realiza sus estudios secundarios en el Liceo de Los Ángeles y en Instituto Nacional de Santiago. Cursó la carrera de derecho en la Universidad de Chile, que abandonó en el segundo año. Luego siguió estudios de literatura en la Universidad de Madrid (1951-1953). Contrae matrimonio en la capital española en 1953 con Ximena Garcés con quien tiene siete hijos: Juan Miguel, Andrea, Rafael, Cristóbal, Isabel, Amparo e Ignacio.

Su infancia está marcada por la prematura muerte de su padre y la impronta imborrable de su tío sacerdote don Gonzalo Arteche Bahillo, quien posee una importante biblioteca donde el joven Arteche inicia sus primeras lecturas poéticas, claramente influenciado por la literatura española de los Siglos de Oro y, más tarde, por la poesía del grupo poético del 27. Es justamente bajo el influjo de una de las voces principales de esta generación, Luis Cernuda, en las vacaciones de 1943 en Quintero, cuando el poeta iniciará su andadura poética
Su vida y su labor literaria pueden ser catalogadas como muy intensas: veintitrés libros de poesía, cuatro novelas, dos libros de cuentos, una gran cantidad de ensayos, antologías, traducciones, viajes, premios, cargos académicos y diplomáticos, etc. Igualmente, es indispensable señalar también que debe considerársele como un generoso formador de las nuevas promociones literarias chilenas
En 1947, Miguel Arteche publica su primer volumen de poemas, La invitación al olvido, texto que debe situarse como uno de los más hermosos primeros libros de la poesía chilena. Marcadamente "cernudiano" –como el mismo autor lo ha reconocido- se trata de un poemario donde el sur de Chile, sus árboles, su paisaje, sus vientos, tienen un indiscutible protagonismo, pero, por sobre todas las cosas (y tal como lo señala el prologuista del libro, Eduardo Carranza) donde se alza la voz y la presencia de un poeta indispensable en la rica tradición de este género en el Chile del siglo veinte.

Desde la aparición de su primer libro, el poeta no cejará en la búsqueda de su estilo y en el constante oficio poético: año tras año irá publicando distintos libros de poemas que lo consolidarán como una de las voces más destacadas de la generación del 50. Oda fúnebre (1948), Una nube (1949), El sur dormido (1950) y Cantata del desterrado (1951) serán los volúmenes que antecedan su partida hacia Europa.

Su estancia en España será, sin duda, fundamental. Su contacto con las raíces de sus padres y con el mundo intelectual de la época lo estimularán a profundizar sus búsquedas escriturales. Estudios de Literatura en la Universidad de Madrid, asistencia a congresos poéticos (I y II congresos internacionales de poesía de Segovia, en 1952 y Salamanca, en 1953), viajes por España, Francia, Bélgica, Italia y el norte de África, la edición de su libro Solitario mira hacia la ausencia en Madrid, a la par de su matrimonio con Ximena Garcés, harán de esta experiencia en el viejo mundo algo que el poeta fraguará intensamente en su notable y extenso poema Otro continente.

Su regreso a Chile está marcado por una incansable labor literaria. Su obra ya es reconocida ampliamente por la crítica y es incluido en diversas antologías poéticas chilenas y extranjeras. Desde 1951 ha sido un asiduo colaborador del diario "El Mercurio" y a su vuelta, publicará una gran cantidad de artículos, notas y críticas en ese mismo periódico y en otros como "Las Últimas Noticias" y "El Diario Ilustrado" o en revistas como "Finis Terrae", "Atenea" y "Ercilla". Por esos años es también cuando se desempeña como secretario del rector de la Universidad de Chile don Juan Gómez Millas (1954) y como jefe de la biblioteca y archivo del diario "El Mercurio" (desde 1954 hasta 1964). Al igual que en España, Arteche asiste a importantes eventos literarios como los ya históricos Primer Encuentro de Escritores Chilenos de 1959 y Primer Encuentro de Escritores Americanos de 1960, organizados en Concepción, Chile. Su producción poética no merma en absoluto: a Otro continente (1957) le seguirán Quince poemas (1961), el extraordinario Destierros y tinieblas (1963) y el volumen antológico (que reúne las tres obras anteriores) De la ausencia a la noche (1965). En 1963, junto al recordado profesor y filósofo, Luis Oyarzún, es llamado, como miembro de número, a la Academia Chilena de la Lengua , correspondiente de la Real Academia Española. Su discurso incluye un homenaje a Eduardo Barrios (a quien sucede luego de su fallecimiento), y versa sobre el arte y el oficio poéticos ejemplificados en algunos poetas muy queridos para Arteche: Federico García Lorca, Dylan Thomas, Jacques Prévert y Saint-John Perse, entre otros.

1964 será el año que marque su comienzo en la publicación de obras como narrador (un aspecto poco explorado por los exégetas artecheanos y que merece una revisión acabada). La otra orilla será una novela que también recibirá una calurosa acogida por la crítica y a la que sucederán otras igual de importantes en la producción de Miguel Arteche (El Cristo hueco de 1969, La disparatada vida de Félix Palissa de 1971, finalista en el "Premio Biblioteca Breve" de la prestigiosa editorial española Seix Barral y El alfil negro de 1992), como también diversos volúmenes de cuentos.

Paralelamente a su escritura poética y de ficción narrativa, Arteche reflexiona permanentemente sobre la poesía, el oficio de escribir, sus extraordinarias concomitancias y hasta sobre la condición y el destino del Nuevo Continente. Ensayos como Notas para la vieja y la nueva poesía chilena o La extrañeza de ser Americano fundarán en su obra una corriente constante de diversas indagaciones sobre temas literarios, culturales y hasta sociales que ha continuado hasta el día de hoy.

En 1965, bajo el gobierno del Presidente Eduardo Frei Montalva, el poeta es nombrado Agregado Cultural en la Embajada de Chile en Madrid. El regreso a España intensificará sus lazos con la mejor poesía peninsular y con los complejos problemas que, bajo el régimen dictatorial de Francisco Franco, aquejaban a España. Su residencia en Madrid se prolongará hasta el año 1970 siendo incrementadas notablemente sus actividades literarias y culturales con innumerables conferencias y lecturas en distintas ciudades españolas, como también con la publicación de dos importantes volúmenes de poesía: la antología Resta poética (1966) y la colección de poemas religiosos Para un tiempo breve (1970). Finalizada su misión en España, Arteche es nombrado agregado cultural en Honduras donde permanece hasta 1971, complementando su actividad diplomática con la académica como profesor visitante de la Universidad de Honduras.

Otra vez en Chile, sus actividades se vuelcan hacia los medios de comunicación escritos, ejerciendo diversos cargos en importantes revistas nacionales como "Ercilla", "Qué Pasa", "Mampato", "Hoy" y otras. Su regreso al país es celebrado por Editorial Universitaria que publica (con prólogo y selección de Hugo Montes) su Antología de veinte años (1972), interesante recopilación que reúne lo mejor de su producción poética editada más un número considerable de poemas inéditos.

Los acontecimientos históricos de Chile no serán ajenos al poeta, quien desde diversas tribunas se alzará como una notable voz disidente al régimen de Pinochet. Tal vez debido a esto, sus libros dejarán de editarse con la frecuencia acostumbrada y su obra será marginada de cualquier mención oficial. Arteche ejercerá una irónica crítica a los problemas de la sociedad chilena e integrará toda clase de proyectos y agrupaciones que posibilitarán el regreso de la democracia al país. Es también en estos años cuando funda diversos talleres de poesía que consiguen forjar un segmento de libertad para el intercambio y difusión de obras literarias y de ideas (Taller "Altazor" de la Biblioteca Nacional y "Taller Nueve de Poesía", tal vez los primeros espacios de libre circulación en el Chile de esa época).

En lo que respecta a su creación poética, narrativa y ensayística, Arteche continúa su trabajo incansablemente, sólo que casi en una suerte de ostracismo (voluntario e involuntario). Aún así, aparecerán algunos volúmenes de prosa y verso, entre ellos, el libro de poemas Noches, la ya mencionada novela La disparatada vida de Félix Palissa (1975) y el conjunto de cuentos Mapas del otro mundo (1977).

El 5 de diciembre de 1980, en el Teatro de la Universidad Católica de Chile, en Santiago, se estrena, con música del compositor Wilfried Junge (y en el marco del "XI Congreso Eucarístico, Chile 80") la Cantata del Pan y la Sangre , texto estremecedor que representa un momento importante de la poesía religiosa artecheana.

En 1986, el bellísimo libro Llaves para la poesía (texto elaborado para los niños como una forma de aproximación al género lírico a través de las obras de Gabriela Mistral y Pablo Neruda), recibe un importante reconocimiento del IBBY (International Board on Books for Young People), al incluirlo en su lista de honor entre 35 libros seleccionados de todo el mundo.

Con el regreso al país de la democracia, Miguel Arteche puede reeditar sus libros
ya agotados y, lentamente, empieza a publicar sus más recientes obras. De tal
forma, en 1994 aparece un nuevo libro de poemas, Fénix de madrugada (34) y, en 1995 y 1996, respectivamente, se presentan otras ediciones de sus poemarios
Destierros y tinieblas (35) y Noches (36). En Buenos Aires es editada su Tercera
Antología (37) (selección de su obra poética) y en 1992 es becado por la Fundación Andes en su Programa de Becas para Escritores.

Entre 1990 y 1991, Miguel Arteche se desempeña como subdirector de la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos, actividad que complementa con su trabajo académico como profesor de redacción de la Escuela de Periodismo de la Universidad Católica de Chile (1983-1993).
En 1995, recibe uno de los mayores galardones para aquellos autores que hayan publicado un libro en el año anterior: el Premio de poesía del Consejo Nacional del Libro y la Lectura por el volumen Fénix de madrugada.

1996 será el año en que el poeta reciba el Premio Nacional de Literatura, distinciónque, según la mayoría de la comunidad intelectual, merece ya desde hace años.Un día antes de la importante noticia, Arteche ha presentado su más recientepoemario, Poemas para nietos y también ha recogido en una nueva selecciónde poemas su Antología cuarta. Entre las diversas razones argumentadas porel jurado para premiar al poeta, se señala: "(...) la continuidad y el rigor estético yético con que se ha dedicado a la elaboración de su obra y a la formación de nuevos autores (...)". Un galardón que parecía ser esquivo a Arteche, pero que finalmente vino con justicia a premiar una de las obras más profundas de la mejor parte de la poesía chilena escrita en el siglo veinte.

Premios

De la Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción,1950.
Alianza de Intelectuales, 1949.
Municipal de Poesía, 1950, 1964 y 1977.
Alerce, 1960.
El Libro de Oro de Poesía, 1977.
Del Instituto Goethe de Santiago, 1979.
Biblioteca Breve, Editorial Seix y Barral. Finalista por su novela "La disparatada vida de Félix Palissa", 1971.
IBBY (International Board on Books for Young People), por su libro "Llaves para la poesía", al incluirlo en su lista de honor, entre 35 libros seleccionados en todo 11 mundo, 1984.
Andrés Bello. Finalista con su novela "El alfil negro", 1984.
Premio Nacional de Literatura, 1996


Su obra es muy extensa y abarca poesías, novelas, cuentos, ensayos, entre otros. Sus poemas han sido traducidos al inglés, francés, italiano, alemán, checo y hebreo.

Obra:
Poesía:
La invitación al olvido, 1947
Oda fúnebre, 1948
Una nube, 1949
El sur dormido, 1950
Cantata del desterrado, 1951
Solitario, mira hacia la ausencia, 1953
Otro continente, 1957
Quince poemas, 1961
Destierros y tinieblas, 1963
De la ausencia a la noche, 1965
Resta poética, 1966
Para un tiempo tan breve, 1970
Antología de veinte años, 1972
Noches, 1976
Cantata del Pan y la Sangre, 1980, 1981, 1986
Variaciones alemanas, 1986
Variaciones sobre versos de Karol Wojtyla, 1987
Monólogo en la Torre, 1989
Siete canciones, 1989
Tercera antología, 1991
Fénix de madrugada, 1975-1992
Poemas para nietos, 1996
Para un tiempo tan breve, 1997
Jardín de relojes, 2002
El café,2004

Novelas:
La otra orilla, 1964
El Cristo hueco, 1969
La disparatada vida de Félix Palissa, 1975
El alfil negro, 1992

Relatos:
Mapas del otro mundo, 1977
Las naranjas del silencio, 1987

Autobiografía:
Los ángeles de la provincia, 1975

Ensayos:
Notas para la vieja y la nueva poesía chilena, 1958
La extrañeza de ser americano, 1962
Discurso de incorporación a la Academia Chilena de la Lengua, 1965
El extraño caso de Gabriela Mistral, 1968
Tres visiones de Carlos Droguett. 1971
Alfonso Calderón o cuarenta años después, 1978
Llaves para la poesía, 1984
Algunos de mis fantasmas, 1985
Algo acerca de la experiencia poética, 1988
La crítica poética y el crítico único, 1988
Exposición sobre un taller de poesía, 1988
La fuente dividida de Gabriela Mistral, 1989
El nombre perdido y buscado en América, 1989
Cómo leer un poema, 1989
Gabriela Mistral: seis o siete materias alucinadas, 1989
Escribir como niño para niños, 1990
De modo inseguro y problemático, 1990
Los coléricos hijos de Damaso Alonso, 1990
Algunos aprendices de brujo, 1989
Palabras en Alberti, 1991.


Fuentes:
www.uchile.cl
http://www.los-poetas.com

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