"Y si me define el agua": el último poemario de Arantxa Esteban

Fuente: https://www.todoliteratura.es/noticia/56529/poesia/y-si-me-define-el-agua:-el-ultimo-poemario-de-arantxa-esteban.html La literatura aspira a acercar al público a la verdad, y lo hace a través de las historias de otras y otros, de sus experiencias y sus pensamientos, porque ver la visión del autor del mundo amplía nuestro conocimiento del mismo. Solo tenemos una vida, y al elegir nuestro camino dejamos atrás otras posibilidades casi infinitas. Leer este poemario es dejarte llevar de la mano de la autora hasta sus lugares privados, sus experiencias, y es también compartir la intimidad de sus pensamientos, de su mirada. El poema, de esta manera, funciona como unidad cargada de pensamiento, de ideas, de originalidad que se transmuta en belleza. A menudo es difícil definir por qué el poema nos convence, por qué nos golpea. Si bien es cierto que la experiencia escrita es subjetiva, el poema debe alcanzar un valor universal, debe servir a los lectores : epatarlos, sorprenderlas; y éste es uno de los rasgos que definen la buena poesía. Sin duda encontramos este valor universal en los poemas de Arantxa Esteban porque su contenido viene en un envoltorio poético: el uso del lenguaje es sugerente y hay musicalidad gracias al fluir del verso bien construido. En sus poemas encontramos recursos poéticos utilizados de manera comedida que ayudan a la construcción de ese envoltorio, que dan rotundidad y belleza al mensaje; porque una imagen, un paralelismo o un hipérbaton bien empleados tienen un efecto de “amén” en el lector cuando termina de leer el poema. Todos estos aspectos están presentes y coexisten con un estilo fresco, de línea clara que caracteriza a la poesía de nuestra poeta. Admiro especialmente la habilidad de la autora para terminar los poemas, con abundancia de finales sutiles y bellos. Los temas tratados son diversos; veamos algunos de ellos. El agua, las sensaciones y la experiencia del contacto con el agua. Ya el título del poemario lo indica: Y si me define el agua es un título que está suspendido, flotando. La autora transmite su fascinación por este elemento y por la actividad de nadar. En “ Con su cuerpo desnudo” somos testigos de la intimidad del vestuario de mujeres. Hay buena dosis de naturalismo en el poema, es un bodegón sobre un momento de complicidad femenina y nos invita a mirar la desnudez de una forma distinta a la que estamos acostumbrados. La comunión con este elemento está presente en estos poemas. La poeta busca su identidad al principio del poemario en “ La voz que me define” y esta identidad irá unida al agua como vemos a lo largo del libro en poemas como “Nado”, “Aguas bravas” y “Jacuzzi”. El viaje al volante. En varios poemas se muestra cierto desasosiego existencial, y la conducción aparece como metáfora de búsqueda del yo y de huida. “Circunvalaciones” transmite muy bien la sensación de angustia un tanto onírica que tiene el que está perdido, desorientado. También en “Visita a mi ciudad” vemos cómo la poeta observa la ciudad y la describe proyectando en ella su estado de ánimo o interactuando con ella. “ Los barrios nuevos eran luminosos, asépticos, inacabados, con las terrazas llenas, de incertidumbres.” De forma similar, en el poema “Naufragio” la ciudad cobra vida para alejarse: “La ciudad se va, se está yendo, se aleja de mi casa como una sombra. Se va y la dejo ir, la dejo marchar(…)” La personificación de la ciudad es el recurso por el que la poeta se convierte en el centro, y la ciudad se mueve en torno a ella. Igualmente aparece la experiencia del alejamiento y su consecuente pérdida en “Lo que queda atrás”. El dolor se canta para espantarlo y porque produce una emoción intensa que la escritora necesita expresar y que acuna al lector como letanía de su propio dolor. Naturaleza El poder de fascinación que tiene la naturaleza lo vemos en “ Noche Africana”: “ La noche africana concedida a la vigilia, es la noche del tiempo, de la extrañeza, y del olvido.” La importancia de la luz aparece en “ Cuando la niebla “, poema en el que el recuerdo de la luz y del sol de agosto rescata a la escritora del rigor de los días cortos del otoño. De nuevo vemos aquí ese recurso machadiano mediante el cual el estado de ánimo se traslada al paisaje y ambos interaccionan. También aparece el canto a la naturaleza en el poema de amor “ Y que eso baste”: “ Quiero que nos riamos de lo hostil, y de lo inevitablemente hostil. Que seamos generosos, muy generosos, como lo es la tierra y el sol del invierno, y la música, y un libro.” Observamos modernidad con este estilo reiterativo de algunos versos y en el desenfadado enumerativo de los dos últimos . Amor Y de nuevo el amor, siempre el amor: se abraza, se mata, te mata, duele. “Del Perú, recuerdo” nos presenta una de esas historias que quedaron atrás, que se dejan ir pero fueron bellas, intensas y de las que queda un recuerdo. Sobre la pasión, también aparece su naturaleza cambiante, imprevisible y fugaz en “He cerrado los ojos” o en “Tirante”. La autora también reflexiona sobre el misterio que encierra cada persona, y tal vez sobre la visión distorsionada que tiene una persona enamorada de su pareja. “ ya no sé si eres tú a quien yo amo o es a otro que nunca ha existido.” En los versos siguientes se expresa el dolor por lo inasible, o peor aún, por lo que estuvo a nuestro alcance y se nos escapó entre los dedos, pero del que la poeta obtiene cierto placer al recordarlo. La autora canta a la derrota. “ A veces recuerdo esa noche que nunca sucedió, que quedó desheredada en el tiempo. Es tan bella, sin embargo.” En otro poema se alude a lo que no se terminó y ya no podrá ser; es interesante ver cómo el drama se expresa de forma contenida pero rotunda en el verso final. “Aquello que no se terminó es ahora un barco errante, en un mar donde no quedan puertos.” Estos temas anteriormente comentados son los que constituyen la columna vertebral de Y si me define el agua, pero aparecen otros más cotidianos que no podemos comentar aquí con detenimiento: noche de insomnio y despertador; dormir en una estación o sobre la nieve, o junto a un río; la página mediante la cual los autores nos hablan; Praga; amistad y copas. Parece un contenido muy amplio para un libro de poemas, y esto da muestras de lo que decíamos al principio sobre la buena poesía: de su densidad reflexiva, de su concentración de vivencias y pensamiento sin perder nunca el cuidado estético de la forma. Arantxa Esteban consigue la conjunción de ambas para lograr una voz propia muy sugerente con la que nos habla mediante los versos de este poemario. Escuchamos la voz y suena; la dejamos entrar y resuena dentro de nosotras, y así se consigue el objetivo de la escritura poética. POR ENNA VILLARROYA