Antonio García Castro y su poesía

Fuente: https://elsiglo.com.gt/2022/06/05/antonio-garcia-castro-y-su-poesia/?cn-reloaded=1 Atrévase. Rompa de verdad su rutina, deje que entre en su vida amaestrada por los hábitos y la existencia programada el aliento quemante del poema.” (Marco Antonio de la Parra, 1952) Es la poesía trascendente donde quien escribe toma la palabra como una antorcha para iluminar ese lugar más íntimo y profundo del alma de todas las cosas. Y es que no hay un solo poeta que no quisiera modificar o transformar el mundo, es en la palabra donde se derrama el más vehemente anhelo de transformar la inconformidad que nos sensibiliza. Y este es el mensaje que nos entrega Antonio García Castro en sus poemas. Y como bien lo dice él mismo: “La poesía es el jugo que sale de las entrañas y erupciona en el pensamiento para derramarse en la palabra” Nacido en Morón de la Frontera (Sevilla) España. Poeta, compositor, músico y cantante del “Grupo Azotea. “Tanto su música como su poesía han atravesado las fronteras. En los siguientes poemas veremos reflejado la contundente verdad que nos convoca a mirar más adentro del ser, aquello que como un puente invisible nos conecta con el amor, y también con lo que nos duele, que nos toca las más profundas fibras de nuestra psiquis. Entre tanta inmundicia. Y el marasmo se apoderó de él a muy temprana edad, y los huesos clavados en su piel como tinta impregnada en un tatuaje. La mirada perdida en el infinito delataba un corto recorrido de vida. Las ratas andaban a las escondidas entre montañas de inmundicia adyacentes a su más humilde morada, donde otros niños juegan a la guerra empuñando un arma, también ellos sufrían la hambruna, el insomnio y la desidia, el pan nuestro de cada uno de sus días. Hacinados en los campos de la desvergüenza donde nada es noticia donde el hambre entra a raudales y no avisa, donde las violaciones se hacen normales en pleno día porque no hay justicieros que impongan justicia. Y el marasmo se apoderó de él como de tanta inocencia viva. ¿Dónde están los grandes oradores, los grandes dioses, que frenen y sanen, tanta inmundicia y tanta injusticia? Hijos del agobio Formo parte de los hijos del agobio, de los días de soledad sangrantes, de horas con penalidades desgarradoras. De un amor perdido en fragata de un asalto bucanero, que me dejó sin cielo, sin playa y sin mar. Soy parte de un destino inconcluso, de amaneceres superfluos en laberintos sin salida. Formo parte de una historia que no irá en los libros por mi condición de revolucionario sistemático y radical. Formo parte de los deseos utópicos entre almohadas de paja y sábanas raspas. Formo parte de un tiempo que no volverá a escuchar los vientos de gritos de rabia, y puños de libertad. Formo parte de los hijos del agobio, los de un solo plato en la mesa, una pizca de fruta para cuatro, y un pellizco de pan. Formo parte sin parte de esta vida inconsciente, donde la verdad peligra y sobrevive la maldad. Formo parte de los hijos del agobio, que aún busca entre tanto desconcierto, un atisbo de humanidad. La Poesía La poesía es luz en los ojos de quien no sabe mirar, son noches de bohemia embriagadas de soledad. Es espacio volátil de palabras al viento que vuelan sin cesar. Es búsqueda y encuentro de los que saben o no amar. Es silencio y oscuridad, mar, tierra, sol, luna, lágrimas, ternura, guerra y paz. Sustento de rebeldes y locos radicales e insumisos. Navegantes de los sueños que rompen estereotipos. Es caminar, saltar, respirar, caer, perder, ganar. Es sentir dolor, amor, odio, rabia, corazón, alma, vida y razón. La poesía es un no parar, la poesía es un todo y quizás algo más. …………………………………………………………………………………………………………………………………………………. Miraba al cielo, si. Lo miraba El vuelo de una paloma blanca lo pintaba y lo pintaba. Sentí el deseo de volar, ella me prestó sus alas para el cielo surcar. Entre pinceladas de nubes le dije mis sentimientos, y ella comenzó a llorar.. sí.. a llorar. Me dejó su blanca pluma, yo le di mi versar. Se sintió libre al hacerlo como yo me sentí al volar. Ella era la paz de un sueño. Y yo un sueño de libertad. La autora es docente, poetisa y columnista internacional. LUCY GARCÍA CHICA