En la muerte de Francisco García Marquina

Fuente: https://www.abc.es/espana/castilla-la-mancha/toledo/centenario-quijote/abci-muerte-francisco-garcia-marquina-202201080839_noticia.html Vinculado a Guadalajara, ha publicado más de veinte libros de poesía y más de quince de prosa, entre narrativa y ensayo. Este viernes, 7 de enero, ha muerto a los 84 años el biólogo, escritor y periodista Francisco García Marquina. Conocí a Paco a finales de los años 60 y primeros 70 mientras ambos estudiábamos Periodismo. Luego hemos coincidido, no demasiado, en algunas cosas, en Guadalajara, Toledo y Madrid, y he leído varios de sus numerosos libros. Especialmente me impactó el último, ‘No sé qué buen color’, un poemario de raíz religiosa. Dejo aquí, brevemente, algunos datos de su trayectoria: Nacido en Madrid en 1937. Biólogo, periodista y escritor. Su vida profesional ha estado vinculada durante largas décadas a Caspueñas (Guadalajara). Destaca por su actividad poética, y literaria. Poeta, narrador, ensayista, especialista en la obra de Camilo José Cela, García Marquina ha publicado más de veinte libros de poesía y más de quince de prosa, entre narrativa y ensayo. En poesía podemos recordar las obras: Cuerpo presente (1970), Crónica adolescente (1973), Liber usualis (1975), De la lluvia (1979), Poemas morales (1980), Pavana (1982), Cuya memoria (1985), Idola specus (1986), Per versa varia (1990), Última galería (1992), Por su olor propio (1993), Todo, menos las nubes (1997), Memoria de las cosas venideras (1998), La eternidad vulnerable (1999), La ciudad infundada (2001), El río (2001), Para amar en verso (2002), Crónica de sucesos personales (2002), El equipaje del náufrago (2004), Volver a casa (2009) y Cartas a deshora (2011). Con Esto no es una pipa obtuvo en 2012 el premio Gerardo Diego que concede el Gobierno de Cantabria. En 2016 publicó Morirse es como un pueblo (en Vitruvio), y en 2020 No sé qué buen color (en Lastura). En 1998 había publicado una interesante novela histórica: Cosas del señor (Óptima) ambientada en la Castilla medieval. Entre 1995 y 2005 fue subdirector de la revista literaria 'El Extramundi y los papeles de Iria Flavia', de la Fundación Camilo José Cela. Sobre este autor, al que tenía en gran estima, había publicado una importante biografía: Cela, retrato de un Nobel (Aache, 2016). Hombre versátil, de una incansable curiosidad, prolífico y atento a todas las realidades humanas y sociales, sobre las que le gustaba manifestarse, sin importarle si coincidían o no con las líneas del pensamiento dominante. Estaba casado con la también escritora María Antonia Velasco. Que descanse en paz. POR ALFONSO GONZÁLEZ-CALERO