La poesía que rompe con las estructuras

Fuente: https://www.notaalpie.com.ar/2021/11/07/corrientes-la-poesia-que-rompe-con-las-estructuras/ En el medio de la calle, frente a miradas lacerantes, a pleno pulmón gritamos la otredad”, reza una de las frases escritas por Lucas Collantes, une de les escritores que hace y lee poesía no binaria. “La gente dice que hago poesía queer, yo digo que hago poesía nomas. Eso sí, nunca hablo de cosas ‘normales’, me gustan los temas urticantes, húmedos e intento lograr una identificación desde ese lugar”, dijo al referirse a sus letras. Collantes es estudiante de la Licenciatura de Letras Modernas, y desde chique demostró su pasión por la lectura y la escritura. “Desde chiquito escribía las historias que mi abuelo me contaba, y desde hace no mucho comencé a identificarme más con los sentimientos más feos, como la tristeza, la soledad, la nostalgia, y recurro a la poesía para canalizarlos”, dijo le escritore. Afirma que aún “no tengo una personalidad definida todavía, y esa es la libertad de ser no binario”. Asegura que muchas veces escucha hablar acerca de la discriminación, de los traumas en las infancias o adolescencia y que son temas recurrentes. “Pero nadie habla de lo divertido, de lo liberador que puede llegar a ser, entonces ahí estoy yo para hablar de eso”, aseguró a Nota al Pie. Dijo que se permite pensar en algunos personajes y “cómo transpolaron su identidad artísticamente y yo me permito ser esos personajes, aunque sea un ratito, porque esa es cuestión del poema. Es solo un rato, entonces, me identifico en ese momento y digo ‘soy esto por ahora’”. Lucas Collantes “Me siento súper vanguardista, el futuro de la poesía es esto”, afirma Collantes. Crédito: Gentileza entrevistade Por los renglones de la libertad Lucas Collantes recurre a la reconocida frase que dice: “todo buen escritor es buen lector” para definir su relación con los libros. Relató que “siempre me gustaba quedarme encerrado en mi casa o en la biblioteca en la escuela leyendo”. Los largos años de terapia en los que trató “los sentimientos fuertes” le ayudaron para aclarar muchas cosas. Ahora, “yo siempre digo que escribir un poema es hacer una sesión de terapia. Vas creando, el sentimiento, la imagen, la experiencia que tenés, y vas buscando entre los vericuetos del lenguaje eso que uno desea transmitir”, detalló. Además, asegura que “es muy catártico, es muy liberador escribir”, y que desde siempre tuvo el deseo de ser escritore. Si bien no recuerda muy bien, está casi convencido de que sus primeros escritos los leyó una profesora del secundario. Ahora, se siente mucho más segure y encontró un lugar en el que explota su expresividad: el Espacio Cultural Mariño, en la capital correntina. Desde hace algunos meses recita sus poemas en dicho Espacio y asegura tener otra llegada con la gente. “Ellos le dicen poesía oral, pero para mí es como gritar que uno está roto, a viva voz, así, con la camisa abierta, en medio de un montón de gente”, dijo. Sin embargo, reconoce que “la idea de la poesía oral es también un poco eso, es exponerse, crear un ambiente donde los sentimientos estén habilitados en las personas, lo cual no sucede mucho en nuestra sociedad”. Sobre sus textos, afirma que son muy trabajados, que tienen su esencia y que siempre trata lo diverso. Decidió no hablar de la disidencia “sino habitar la disidencia y desde mi lugar hacer un cambio. Puedo habitar lo contradictorio, no ser tan taxativo, me gusta poner la ambigüedad en mis poesías”. Sebastián Molina