Senén Villanueva: “Cada vez que vuelvo al Bierzo es como si mis instintos de explorador se despertasen

Fuente: https://www.ileon.com/cultura/la_fragua_literaria_leonesa/123036/senen-villanueva-cada-vez-que-vuelvo-al-bierzo-es-como-si-mis-instintos-de-explorador-se-despertasen El narrador y músico Senén Villanueva, autor de 'El hacedor de favores', entre otros libros, tiene en marcha una nueva entrega de las aventuras de Miranda Roblenuevo, y al mismo tiempo quiere terminar una novela de ciencia ficción. Apasionado del Quijote, además de los géneros de aventuras, suspense, misterio y la novela juvenil, Senén Villanueva es autor de obras como 'El hacedor de favores' sobre los trastornos mentales de un adolescente y 'Antón y el dron' (Eolas, 2017) acerca de las adicciones de otro adolescente a las nuevas tecnologías. Cuenta que se siente atraído y fascinado por el mundo de los chavales, por sus inquietudes, sus anhelos y por supuesto por sus problemas. Y, a través de la entidad Alfaem Salud Mental León, con la que trabaja como abogado día a día, ha descubierto que cada vez hay más adolescentes y niños con trastornos de salud mental, "algo que se creía exclusivo de los adultos", matiza, lo que le llevó a idear un argumento sobre una niña con esquizofrenia que se mete en multitud de problemas como consecuencia de su enfermedad y es ayudada por sus amigos, viéndose envueltos en extrañas aventuras. Y de este modo, con el asesoramiento de las psicólogas de Alfaem, el proyecto salió adelante y pudo escribir y publicar 'El hacedor de favores', una novela ilustrada por el también escritor Carlos García Valverde https://www.ileon.com/cultura/102304/carlos-garcia-valverde-no-conozco-a-nadie-que-haya-llegado-a-ser-un-escritor-solvente-sin-haber-sido-un-avido-lector, cuyo protagonista Edgar (en referencia al gran Edgar Allan Poe, también conocido como Edi), sufre un trastorno mental con alucinaciones, que le hace inventarse un mundo, que es sólo su mundo. Asimismo, es el creador de un relato titulado 'Antón y el dron', que narra las peripecias de un muchacho adicto a la tecnología y la electrónica, por el que recibiera el Premio Manuel Berrocal Domínguez de literatura juvenil 2017, "el único de España en el que el jurado son chavales, lo cual me enorgullece mucho". "En mis visitas a colegios e institutos, invitado a hablar de esta historia, descubrí con sorpresa que nuestros mozalbetes son perfectamente conscientes del problema que muchos de ellos sufren en sus carnes. No son en absoluto ajenos, muy al contrario, claman por la ayuda de los adultos en su búsqueda de una vida más activa y cercana a la naturaleza", explica Villanueva, que vivió su infancia y adolescencia en Ponferrada, donde se desarrolló su mente aventurera, aunque Gijón y Asturias sean sus orígenes la tierra de sus padres, de su familia, donde él mismo naciera. "Cada vez que vuelvo al Bierzo es como si mis instintos de explorador y de investigador se despertasen. Esa intrepidez de la chavalería se quedó en mi mente para siempre y los paisajes y pueblos de los Montes Aquilanos no paran de inspirarme para imaginar más y más relatos. Hacíamos deporte, mucho deporte y sobre todo caminábamos, vivíamos y bebíamos los riachuelos, los bosques y los montes. Mis historias están repletas de animales, monasterios perdidos, caballeros templarios y sobre todo misterios, de los que no te dejan dormir bien", evoca Senén al tiempo que rememora cuando era un chaval en el colegio Campo de la Cruz de Ponferrada. Y a él le encantaba hacer redacciones e inventar un relato, una aventura; por lo general de un montón de páginas. Daba igual si el tema era la primavera o los animales mamíferos. Si los profesores pedían un voluntario para leer su composición yo siempre levantaba ansioso la mano por leer mi historia. Recuerdo a Don Ambrosio decir: 'tú no, Senén, que nos da la hora de la cena'. Pasaba mucho tiempo empezando novelas que nunca conseguía continuar; seguramente la impaciencia infantil me lo impedía", comenta este devoto de Enid Blyton y del género de aventuras, del que se enamoró leyendo su novela 'Un fin de semana de los cinco', devorando luego toda la serie en muy poco tiempo, para seguir con 'Los tres investigadores', 'Los siete secretos' y toda la literatura juvenil de aventuras que encontraba en la biblioteca pública de Ponferrada en aquellos años. Cuando estaba inmerso en alguna de estas novelas siempre pensaba que de mayor me encantaría escribirlas y eso es lo que intento, con mayor o menor éxito", señala este autor asturleonés para quien León es su etapa de madurez así como la templanza y la cultura adquirida al convertirse en adulto. Y por supuesto León es, en su opinión, el gusto por el arte, la música, las tradiciones..., habida cuenta de que él es también músico, que ha tocado a lo largo de su vida en varios grupos de pop. Y en la actualidad forma parte del grupo Plaza Mayor, intentando volver a la normalidad, "donde recuperamos e interpretamos la música folk en riesgo de perderse para siempre. Además, junto con mi amigo Mario Álvarez, uno de los mejores guitarristas e intérpretes del pop leonés y con quien tuve el placer de formar el grupo Los Villanos, estamos preparando un repertorio para volver a los escenarios, no tardando", afirma Senén, convencido de que las experiencias vividas con sus diversos compañeros, en los diferentes conjuntos y proyectos en los que ha estado involucrado, le han regalado muchos de los momentos más intensos, divertidos y fascinantes de su vida. "Desde la creación y composición, pasando por los ensayos y conciertos, hasta la grabación de discos, la música es una parte muy importante en mi existencia", detalla Senén, quien considera que Asturias y León son las dos partes de un todo único que contiene las dos vertientes de una única cordillera, de unos mismos pastos, de un mismo mar... León, gran escuela de autores de todos los géneros Considera que León es y siempre ha sido una gran escuela de autores de todos los géneros, ya sea en prosa o en verso. Y los autores que más despiertan su interés son, a su juicio, los que más semejanzas tienen con su estilo, bien por dedicarse a la literatura infantil y juvenil o bien por cultivar el género de aventuras. "Por mencionar sólo algunos, me encantan David Fernández Sifres y Beatriz Berrocal en su faceta juvenil o Carlos García Valverde en el relato corto, pero también me fascina la poesía de Rafael Álvarez Nogal", a los que hemos tenido la ocasión de entrevistar para esta sección de la fragua literaria leonesa. https://www.ileon.com/cultura/079449/fernandez-sifres-soy-como-soy-por-los-libros-que-lei-de-nino https://www.ileon.com/cultura/la_fragua_literaria_leonesa/114899/beatriz-berrocal-no-se-que-hubiesemos-hecho-sin-musica-cine-television-y-libros-durante-el-confinamiento https://www.ileon.com/cultura/097315/rafael-alvarez-nogal-la-poesia-representa-sensibilidad-desahogo-asidero-belleza Aparte de estos literatos leoneses, Senén Villanueva siente fascinación por los escritores que han hecho gala de una deslumbrante imaginación, "creando de la nada grandes historias, como por ejemplo Cervantes o García Márquez, a quienes humildemente trato de imitar en lo irónico y en lo humorístico". También entre sus escritores predilectos figuran Poe, Lovecraft, Bécquer, o Dolores Redondo, entre otros, que le han enseñado, según él, a crear atmósferas de misterio y suspense. El toque de aventura se me ha pegado, por supuesto, de Enid Blyton, Mary Shelley pero también de Laura Gallego y, cómo no, de los grandes clásicos como Verne, Robert L. Stevenson o Alejandro Dumas. Aunque toda esta mezcolanza impregna de uno u otro modo mis novelas, he de decir que, en cuanto a técnica, Stephen King me influye mucho, incluso sin pretenderlo. Al menos en la forma de distribuir el argumento, o su manera de estructurar los capítulos, por ejemplo", apostilla Senén, consciente de que todas las generaciones anteriores a la nuestra vivieron sucesos traumáticos, por lo general guerras. Y esta pandemia, al menos en España, es el suceso traumático de nuestra generación, sin pretender compararlo en gravedad con nada de lo anterior. "Entre mis amigos solíamos decir ¿pero con quién hemos empatado nosotros? tratando de resaltar lo mal que lo han pasado nuestros padres o nuestros abuelos en comparación con nuestra opulencia. La pandemia es nuestra guerra, es el acontecimiento que nos ha puesto los pies en el suelo y que nos ha enseñado que en cualquier momento el estado del bienestar se puede ir al traste y mandarnos a todos a pedir por las calles. Es una desgracia de la que tenemos que aprender si pretendemos un futuro mejor para nuestros hijos", reflexiona Senén, que siempre tiene en marcha una nueva entrega de las aventuras de Miranda Roblenuevo, y al mismo tiempo quiere terminar una novela de ciencia ficción que empezó hace tiempo y que le está costando sudor y lágrimas. Manuel Cuenya