Falleció la poeta venezolana Miriam Mireles

Fuente: https://letralia.com/noticias/2021/09/22/murio-miriam-mireles/ La poeta venezolana Miriam Mireles falleció en Maracay, Aragua, el miércoles 22 de septiembre, como consecuencia de una neumonía bilateral ocasionada por el Covid-19, según informaron fuentes familiares. En los últimos días parientes y amigos se abocaron a la recolección de fondos para sus gastos médicos. La autora del poemario Apenas el cielo se abre (a tres tempos) (2010) había publicado además en octubre de 2020 el que sería su último libro, Nenúfares malogrados y otras pesadillas, con el sello El Taller Blanco Ediciones, de Cali (Colombia). En la última de las “pesadillas” de este volumen escribe: “Despierto envuelta en un olor a nenúfares. Apenas recordaba lo que había soñado”. Un libro del que el reconocido narrador y poeta Alberto Hernández escribió en marzo: “Veintiséis sueños, abonados con sus respectivas pesadillas, han sido vertidos en un libro por la maracayera Miriam Mireles, quien en prosa limpia y poética lleva al lector de la mano por sus laberintos oníricos, donde lo simbólico y una realidad íntima, pero compartida con los personajes que invoca, forman parte de los miedos, sobresaltos y hasta juegos inocentes de quien durante esta veintena de registros interiores permite saber de la densidad de cada segmento de su escritura”. Natural de Maracay, Mireles era profesora de Matemáticas egresada de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador-Maracay (Upel); magíster en Ciencias, mención Matemáticas, por la Universidad de Carabobo (UC); especialista en Informática Educativa por la Universidad Simón Bolívar (USB), y doctora en Investigación y Estudios Avanzados en Educación a Distancia en Entornos Virtuales por la Universidad de Granada (España). “Sobrevivo en varios mundos; como profesora de matemáticas me muevo en el ámbito donde se usa el lenguaje matemático, el cual lo considero un vehículo de comunicación de ideas que destacan. Por la precisión en sus términos y por un vocabulario propio de carácter simbólico y abstracto”, le dijo a la periodista Zara Fermín Rapisarda en una entrevista publicada hace menos de un mes en la web El Teatro. Su encuentro con el Movimiento Internacional Metapoesía en la primera década de este siglo fue determinante para la carrera literaria de esta autora que supo hacerse escuchar más allá de las fronteras de su país. Las antologías ¡Metapoesía de mí! (Editora Búho, República Dominicana, 2003) y Voces metapoéticas (Massachusetts, Estados Unidos, 2004) dan cuenta de su trabajo en el seno de esta corriente. Además fue una persistente investigadora de las tecnologías y sus lenguajes aplicados al arte, y experimentó con la poesía multimedia, una experiencia a partir de la cual produjo Sueños; poesía digital (Rosario, Argentina, 2000 y 2001); Mujer Poulí; Víctor y sus metarrostros (Santo Domingo, República Dominicana, 2003), e Imágenes-poemas (Londres, Reino Unido, 2010). También colaboró con Valeriano Garbín en la producción de los libros Petrarca en Venezuela (2004) y Leonardo da Vinci en Venezuela (2006). Más recientemente, fue incluida en la antología Pasajeras, antología del cautiverio (Editorial Lector Cómplice, Venezuela, 2020). “Este camino forzoso de pandemia nos debilita, la experiencia vivida ha sido de mucho trabajo”, dijo en la entrevista con Fermín Rapisarda. “La literatura, y en particular la poesía, en este presente que nos encamina al futuro, puede mostrar ese instante, cómo vivimos con esta temporalidad, infinita, casi permanente de peste china aciaga, mostrarnos algunos de nuestros pensamientos, plantear y entender dificultades, conocer una vez más, en voces de otros ese saber poético”. Letralia