La poesía requiere riesgo, dice el español Manuel Ruiz Amezcua

Fuente: https://lapoesiaalcanza.com.ar/noticias/7109-la-poesia-requiere-riesgo-dice-el-espanol-manuel-ruiz-amezcua El riesgo “es inseparable de la creación poética”, dice el español Manuel Ruiz Amezcua, en una definición que se extiende por encima de la definición del arte poético para referirse a la intervención en la realidad política y económica. Agrega que las expresiones cautelosas o expresadas para no causar incomodidades son en verdad funcionales a los intereses del dinero y del mercado. “Mi poesía se diferencia de la 'oficial', entre otras cosas, en el riesgo”, agrega Manuel Ruiz Amezcua, quien nació en Jódar, Jaén, en 1952, y sostiene que esa decisión motiva que esté mayormente fuera de los circuitos literarios convencionales, como los que influyen en los grandes premios que se organizan en España. En la publicación Ideal, José Antonio Muñoz abre un reportaje con el autor jugando con una idea: dice que podría ser considerado “enfant terrible” de las letras andaluzas si no fuera porque no es un niño. Ruiz Amezcua, que tuvo un período de acercamiento a América Latina cuando se desempeñó como asesor cultural de la embajada en Brasil, comenzó a publicar poesía en 1974, con la obra “Humana raíz”. Luego de varios títulos, llegó la antología “Claro laberinto”, en 1994. En 2001 salió a circulación otra recopilación, “Luz de la palabra”. Asimismo, en 1997 publicó “Antología esencial de Federico García Lorca”, y en 2005 “De Federico García Lorca: Canciones, Poemas y Romances para niños”. Es también ensayista. Ante una pregunta de Muñoz, el poeta dijo: “Pertenezco a una larga tradición, esa que asume, con todos sus riesgos, el concepto de parresía (de la retórica clásica, NDR), la libertad que debe acompañar a la escritura. A muchos les costó, y les cuesta, la cárcel y la muerte. A otros, nos cuesta que nos baleen con el silencio. Lo llevo sufriendo toda mi vida. Por otra parte, lo políticamente correcto es una nueva forma de censura, como dice Darío Villanueva”. Y entonces dijo: “En los grandes poetas de todas las épocas, en los que a mí me interesan, el riesgo es inseparable de la creación poética. Lo políticamente correcto no tiene nada que ver con la noción de arte, tampoco con la de pensamiento. Tiene que ver con don dinero y don mercado”. Acerca de su distancia con el “discurso poético de la España oficial”, como le preguntaron, expresó que en las cuevas prehistóricas los artistas “se adentraban en ellas sorteando el riesgo, el físico y el mental. Buscaban el riesgo porque iban detrás del 'instante eterno', el de la experiencia con la vida y el de la experiencia con la muerte. Tenían un concepto de lo sagrado. Esto último los mediocres se han encargado de eliminarlo”. En la misma línea, agregó que los “poetas oficiales” de España “no han asumido nunca riesgos. En primer lugar, porque, desde sus inicios, y desde sus postulados, ellos estaban ya prefabricados, y manufacturados, para ser asumidos por el mercado. Que era lo que ellos buscaban y querían, claro. Son tan 'poetas oficiales' que la derecha ha tenido uno de secretario de Estado de Cultura”. No lo nombró, pero se refiere a Luis Alberto de Cuenca, quien desempeñó ese cargo entre 2000 y 2004. Pero Ruiz Amezcua criticó también a poetas que son definidos como de izquierda, cuando habló de otro funcionario. Dijo: “Este último tiene otro título, pero con rango de secretario de Estado, con local en un palacio de la calle de Alcalá, la de la copla de las floristas”. En este caso, la referencia a Luis García Montero, director del Instituto Cervantes. El entrevistador le preguntó “cómo es posible que alguien cuya poesía ha recibido adjetivos tan elogiosos por parte de Premios Nobel, Premios Príncipe de Asturias y Premios Cervantes y grandes nombres de la literatura contemporánea, no esté en esos cánones que regularmente se publican”, a lo que respondió: “Precisamente: por eso mismo. Por eso arrastro el riesgo. Cuantos más elogios, más riesgo. La cultura más 'oficial' de los hunos y los hotros, que diría Unamuno, ha sido especialista en crear culturas 'excluyentes'. A la Historia de España me remito, no solo a la más lejana, también a la más cercana. Y a la de ahora mismo también. El sectarismo ha vuelto. A la cultura también”.