Francisco Brines: «La poesía tiene que ser de los que la leen»

Fuente: https://www.abc.es/cultura/abci-francisco-brines-poesia-tiene-leen-202011171740_noticia.html El ganador del máximo galardón de las letras españolas ha festejado el título a sus 88 años y prepara ya su próximo libro. Hablando en susurros pero sin un ápice de haber perdido su «voz poética», el ganador del premio Cervantes 2020, Francisco Brines, ha celebrado este martes el galardón en l’Elca, el paraíso particular de un poeta que ha narrado el amor y la muerte con una intensidad extrema y que concibe su obra «pensando siempre en los lectores que llegarán a ella». «Creo que lo importante es que la poesía sea de los que la leen. Así que estáis condenados a leerla», bromeó ante políticos, amigos y periodistas. Lo ha hecho desde el balcón de la casa en la que vivió su infancia, en la que escribió su primer libro hace seis décadas y a la que volvió para envejecer. A la izquierda, el mar. A la derecha, las montañas. Entre medias, naranjos y una finca convertida en santuario de las letras –atesora una de las bibliotecas privadas más importantes de España con alrededor de 30.000 volúmenes, la mayoría primeras ediciones–, sobre la que tanto ha escrito, a veces sin siquiera nombrarla. De hecho, la obra del primer poeta valenciano al que se le otorga el máximo galardón de las letras españolas no se entendería sin su Oliva natal, que ha celebrado el triunfo como propio, con la convicción de que se ha hecho justicia con su ciudadano más ilustre. Francisco Brines ha atendido a los medios desde el balcón de su casa «La publicación de la poesía siempre es aventurada», ha dicho, pero con el Cervantes tiene la satisfacción de haber hecho «un canto diverso» y la seguridad de que «ha llegado a la gente» como los versos de Berceo, César Manrique o Ausiàs March, al que «desearía» acercarse. Nada más recibir la llamada del ministro de Cultura para comunicarle el fallo, pensó en su familia, comerciantes de naranjos, y en cómo abrazaron lo desconocido: «Las madres suelen cobijar las extravagancias de los hijos. Que aceptara en el asentimiento lo que yo hacía, que era poesía, indicaba que estaba en lo cierto». Brines no sabe todavía si podrá viajar hasta Alcalá de Henares el próximo 23 de abril para recibir el premio, porque su salud «es la que es». «No soy un nadador de aguas bravas, solo soy un poeta que siente», ha respondido, aunque las personas de su entorno creen que así será. Un título que, además, recibieron grandes amigos suyos como Vicente Aleixandre, Claudio Rodríguez y Carlos Bolsoño. Mientras llega ese momento, el poeta termina su nuevo libro de prosa lírica, del que no quiso revelar más que el título: Donde muere la muerte. Este «niño de la guerra», tal y como se conoce a la generación del 50, ha festejado su «logro» a los 88 años brindando con una copa de vino por un legado que se mantendrá a través de la fundación que lleva su nombre y que busca convertir su casa en un centro de estudios cuando él ya no esté. Confía en que, para entonces, esa voz que ahora apenas se escucha siga emocionando a quienes lean su obra, como reza uno de sus versos, «como si nada hubiera sucedido».