Olas del tiempo

Fuente; https://elpais.com/cultura/2020/10/08/babelia/1602158837_441940.html Sánchez Robayna confirma la extraña insularidad de una escritura que roza el milagro de la auténtica poesía: fijar la eternidad en un instante. Dividido en 35 cantos numerados, el último libro de Andrés Sánchez Robayna ofrece una recapitulación vital y una síntesis de las claves poéticas del autor. Bajo su rótulo oceánico, Por el gran mar se organiza como una plegaria rota a través de la que asistimos a la reconstrucción de una memoria espacial centrada en tres ejes: la evocación de la niñez, la reflexión metadiscursiva y los vínculos recíprocos que unen amor y muerte. Sin desdeñar el pormenor descriptivo, la inmersión en la pleamar del recuerdo transita entre una simbología ritual y una realidad hecha añicos. De este modo, el recurrente tañido de las campanas, en el que se concentra la reverberación del tiempo (desde la algarabía infantil hasta el amargo réquiem), coexiste con una dispersión sensorial de la que solo se pueden rescatar texturas, recortes visuales o anécdotas mínimas, ya sea el descubrimiento de una abubilla herida o la recreación de una estampa parisiense con aguacero vallejiano. Reproduciendo el sinuoso movimiento de las olas —algo perceptible también en la fluctuación métrica de algunas composiciones—, el recorrido comienza en la casa familiar y sus caminos aledaños. No obstante, la melancolía se sustituye por una dimensión ceremonial que transforma la reminiscencia en reviviscencia: “No son los ojos de la infancia, ahora, / los que miran en mí, sino los ojos / de un niño renacido en el recuerdo”. La onda expansiva alcanza igualmente a la concepción metapoética, ligada a un “destino de palabras” y a un lenguaje insuficiente para dar cuenta de la realidad visible y la materia oscura. Con todo, acaso el principal núcleo de Por el gran mar sea el consagrado a la aleación entre amor y caducidad: así se observa tanto en la reactivación de ciertos tópicos áureos (la brevedad de la rosa, la ceniza enamorada o la inscripción funeraria hallada en una estela griega) como en la introducción de injertos oníricos que conducen a una disolución simultánea del paisaje y de la cronología. En su intento de fundir pasado y presente, Sánchez Robayna confirma la extraña insularidad de una escritura que roza el milagro de la auténtica poesía: fijar la eternidad en un instante. 'Por el gran mar' Autor: Andrés Sánchez Robayna Editorial: Galaxia Gutenberg, 2020 Formato: 90 páginas. 11 euros LUIS BAGUÉ QUÍLEZ