El imán de la lengua

Fuente: https://elpais.com/cultura/2020/08/31/babelia/1598883490_423866.html El verso de Azahara Alonso parece una prosa que crece ramificándose, diluyéndose en la semántica y la sintaxis. Los aforismos de su primer libro, Bajas presiones (Trea, 2016), dejaban claro que la escritura de Azahara Alonso (Oviedo, 1988) es de raíz poética, como demuestra la marca combinatoria de las estrategias enunciativas de Gestar un tópico. Su verso parece una prosa que crece ramificándose, diluyéndose en la semántica y la sintaxis. Quien atestigua que su “palabra preferida es el lenguaje”, busca desentrañar las hebras y enredos del tejido filial de los nombres que nos identifican: “Lo que no se puede escribir, como si fuese una incógnita, / carece de nombre”. Una realidad fruto de nuestro lenguaje, puesto que “No es que el lenguaje tenga límites. // El límite es, en lenguaje, / una identidad”. Una identidad que está justo en el “mecer y remecer lo turbio de lo que brilla con letras arrugadas”. Ese es su encantamiento, la fluida intensidad de su orden enunciativo: “¿Pesa más la idea o el papel en que la escribo?”. En Gestar un tópico la vida es homónimamente pronunciable, encrucijadas abriéndose a un espacio habitable donde leer autónomamente una vida tanto revelada como revisada: “Puedo imaginar un mundo corregido, lleno de tachones, notas al margen de toda duda. Un mundo-galerada que se quedase así, en prueba y revisión, sin posibilidad de llegar limpio a nosotros como un texto sin rratas (sic)”. Un gesto que sortea las ambigüedades del pensamiento y del lenguaje, desautomatizándolo con la ironía y el sarcasmo, con el escéptico desengaño de quien se pregunta “¿cómo es posible que de todos los dioses que hemos inventado no comparezca ni uno solo?”. Ese es el ritmo de la penetrante lucidez de un lenguaje filtrado en el proceso de la experiencia. Ver la vida desde el lenguaje. Este ir y venir se cierra con una coda a modo de tratado, entre Aristóteles y Wittgenstein, que se abre a un análisis que ve la realidad desde el lenguaje, en el tiempo sin medida de la escritura y de la lectura: “Las palabras que se pronuncian no son las / palabras que se escriben. Otra sintaxis, otro / mundo. La página es impronunciable”. Eso que los anglosajones llaman un thatness, la calidad de ser y de tener existencia. BUSCAR ONLINE ‘GESTAR UN TÓPICO’ Autora: Azahara Alonso. Editorial: RIL Editores, 2020. Formato: tapa blanda (72 páginas, 12 euros). ANTONIO ORTEGA