Fuente: https://elpais.com/cultura/2019/05/09/actualidad/1557435384_634971.html

El escritor venezolano se somete al carrusel de preguntas de este diario. Señal de que le da vueltas a todo lo que toca, tiempo después de recibir las respuestas a esta entrevista por mail, Gustavo Guerrero (Caracas, 1957) envía otro mensaje para apostillar qué personaje de la literatura siente más cercano. “¿Sabes qué?”, escribe.

 

“Anoche me di cuenta de que olvidé añadir otro personaje literario con el que siempre me he sentido muy identificado desde de niño: Huckelberry Finn”. La vida de este editor, profesor, ensayista, poeta y crítico literario, ha sido tan ecléctica como la del jinete del Misisipi. Consejero literario para la lengua española de la casa Gallimard en París, donde reside, el año pasado compuso un mosaico de la literaruta reciente latinoamericana en Paisajes en movimiento : literatura y cambio cultural entre dos siglos (Eterna Cadencia).

De pequeño quería ser...

Arqueólogo submarino, especialista de galeones hundidos en el Caribe.

¿Cuál es el mejor consejo que le dio alguno de sus padres?

Escuche lo que le dicen y mire bien cómo se lo dicen (no pierda de vista los ojos, el cuerpo, las manos...).

¿Con quién le gustaría quedar atrapado en un ascensor?

Con Barack Obama, Keith Richards o J. K. Rolling.

¿Algún sitio que le inspira?

La sala U de la Biblioteca Nacional de Francia, en París.

¿Cuándo fue la última vez que lloró?

Hace tres meses, viendo un vídeo sobre la labor de Sonia Bermudez, la mujer que entierra en Colombia a los migrantes venezolanos que mueren indigentes en la frontera.

¿Cuál ha sido el mejor regalo que ha recibido?

Una lupa original de Scotland Yard, para ver los problemas de cerca.

“Me atrapa un autor que me dice lo que no quiero oír pero necesito oír”

¿Qué hace exactamente un consejero literario?

Leer, seleccionar, recomendar, editar, promover, leer, seleccionar...

Y, como consejero literario de Gallimard, ¿qué tiene que tener una obra, o un autor, para atraparle?

Decirme algo que no quiera oír y que necesite oír.

¿Qué tiene hoy la literatura latinoamericana que aportar al mundo?

Una advertencia: no somos el pasado, somos el futuro.

¿Cuál es el último libro que le hizo reír a carcajadas?

Poemas de terror y de misterio, de Luis Felipe Fabre.

¿Y cuál le cambió la vida?

Ficciones y El aleph, de Jorge Luis Borges.

¿Qué libro mataría por haber escrito?

La isla del tesoro.

¿Cuál ha sido su gran experiencia?

Leer y viajar, viajar y leer.

En una fiesta de disfraces, ¿de qué se disfrazaría?

Del Holandés Errante.

¿Dónde no querría vivir jamás?

En un país donde reine el miedo.

“La literatura latinoamericana no es el pasado. Es el futuro”

¿Qué lo deja sin dormir?

Una mala traducción.

¿Y tiene algún sueño recurrente?

Canto en un coro en latín o en otra lengua muerta, pero no logro ordenar las palabras que me salen de la boca.

¿Cuál es su olor preferido?

El olor a mar y la lavanda de Provenza.

¿Qué personaje del cine o la literatura se asemeja a usted?

El mosquetero Aramis. [Y el ya mencionado Huckelberry Finn].

¿Qué le hace suspirar?

La estupidez.

Respecto a su trabajo, ¿de qué está más orgulloso?

De mi équipo en la casa Gallimard.

¿Cómo ve el futuro de Venezuela?

Rojo y negro.

¿Qué le diría a Maduro si lo tuviera delate?

Márchese mientras pueda y ahórrele a Venezuela otro baño de sangre.

¿Y a Guaidó?

Lo que tenga que hacer, hágalo pronto.

JORGE MORLA

You have no rights to post comments

Las cookies facilitan la prestación de nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, usted acepta que utilizamos cookies.
De acuerdo