Fuente: https://elpais.com/ccaa/2018/11/24/catalunya/1543096506_652970.html

Hay alternativas al Black Friday de estos días y su oleada desaforada de compras. Una de las más emotivas y simpáticas fue ayer la lectura de poesía de autores de la Beat Generation que se celebró en la librería On the Road

 

una de las más pequeñas de Barcelona si no del mundo, y consagrada especialmente como indica su nombre (el de la famosa novela fundacional de Jack Kerouac), al movimiento literario que sacudió las bases de la sociedad y la cultura estadounidenses tras la Segunda Guerra Mundial. Precisamente uno de los principios de la Beat Generation era el rechazo del materialismo y el consumismo.

Un centenar de personas abarrotó la minúscula librería ubicada en el número 14 de Verdaguer i Callís, desbordándose el aforo hasta la calle. El acto, bajo el epígrafe de Howl, aullido, el célebre poema de Allen Ginsberg, el poeta más reconocido de la generación, forma parte de las conmemoraciones con motivo del tercer aniversario del establecimiento, que se cumplieron exactamente el pasado sábado. La lectura de poemas en On the Road quiere entroncar con el famoso Six Gallery reading del 7 de octubre de 1955 en el 3119 de Filmore Street en San Francisco que significó la primera manifestación pública importante de la Beat Generation y en la que Ginsberg recitó Howl (lo que luedgo le valió un juicio por obscenidad). Es tradición que Kerouac, presente en el acto, y con una taja de cuidado, aunque no pudo leer sus propios poemas siguió los de los demás (Gary Snyder, Philip Lamantia, Ginsberg...) gritando “¡Yeah, sigue, sigue!”.

Se leyó a coro con entusiasmo la famosa letanía No pasa nada de Diane di Prima: “El peyote y el ron de Joanne Kyger, no pasa nada, / vino, no pasa nada, coca-cola, no pasa nada /, la gente follando sobre el césped mojado, no pasa nada...”

El programa en On the Road arrancó con la presentación del poemario Una mujer fácil, de Elvira Jardón, a la que siguió una pequeña pausa para que “quien quiera vaya a buscar cervezas al paki de la esquina”. Pertrechada la audiencia y reacomodada en la librería, con mucha gente sentada en el suelo y varias decenas tratando de escuchar desde la puerta y la calle (en los apretujones alguno hacía suya la reivindicación del amor libre beatnik), dio comienzo la lectura, no sin que antes el librero, Ángel Tijerín, recordará que “la fuerza y la vida” están en lanzar el aullido ginsberiano en sitios como On the Road, que reivindica no solo la memoria de la Beat Generation sino la de la Barcelona bohemia.

Para la ocasión, la librería, que ya está decorada con motivos Beat, lucía celofán rojo en las bombillas y, en honor al hedonismo y la predisposición a todo tipo de cosas que te alegren la vida de aquellos escritores, una botella de Rioja junto a la caja. La botella fue descorchada durante la lectura y pasó de mano en mano para beber a gollete en la más pura tradición Beat: a Kerouak le hubiera encantado.

Además de los canónicos, se leyeron poemas de inspiradores del movimiento como Rimbaud, Blake o Whitman (el hermoso No te detengas: “No dejes que termine el día sin haber crecido un poco, / sin haber sido feliz, sin haber aumentado tus sueños”). La velada estuvo especialmente dedicada a “las mujeres olvidadas de la Beat Generation” como Edie Parker, Joyce Johnson, Carolyn Cassady o Diane di Prima (Nueva York, 1934), de la que se leyó a coro con entusiasmo su famosa letanía No pasa nada. “El peyote y el ron de Joanne Kyger, no pasa nada, / vino, no pasa nada, coca-cola, no pasa nada /, la gente follando sobre el césped mojado, no pasa nada...”.

Para acabar, volviendo al viejo Walt y en homenaje a On the Road y a su bonita velada, unos últimos versos: “No dejes de creer que las palabras y las poesías sí pueden cambiar el mundo”.

JACINTO ANTÓN

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