poesiacastellana.es
Poetas: 1.704
  Poemas: 62.499
lecturas: 556.397.140
Alfabético Últimos Poemas
poema
 

Falcón, Enrique
España, (1968)

Lecturas: 11.322

erroresrecomendar

LA MARCHA DE 150.000.000: PARA LOS QUE AÚN VIVEN- 3/I
3/I

«PARA LOS QUE AÚN VIVEN TODO EL QUE NO VIVE
HA SUFRIDO UNA DERROTA (NO SER SUPERVIVIENTE)
NO PUEDE CONFORMARSE CON ELLO ES NATURAL
QUE QUIERA INFLIGIR A OTROS ESE SUPREMO DOLOR
QUE LE HA SIDO OCASIONADO»


-esto es lo que oyeron en la casa del mundo


que la vida en los amantes cosiera tan despacio
una cuerda en el bolsillo
una enredadera
si quiero pronunciarte
lo que oyeron nuestros muertos cuando fuimos perdidos


...nacen nesta celda los incendios del mundo...


en régimen de aislamiento, sin acceso a un abogado,
son ciertos los caminos que parten de mi boca
y buscan tiempo arriba mirando hacia el oeste
lo firme que se pudre mansamente en la tierra


esto es lo que oyeron en la casa del mundo
la noche en que uno a uno nos los fueron matando
(los niños sin descanso de las barandillas
-las estrellas aún más lejos-
devoran entretanto los perfiles del bosque).


Oíd:


tempranos hombres negros han estado en mi casa
cargados con poemas y fusiles azules
les sigue una jauría con el resto dormido
de todo lo que oyeron en las cercas del mundo:


que la vida en los amantes cosiera tan despacio
un temblor en estas sienes
y una sed sobrecogida
humana sombra extensa
la siempre lenta trampa que nos ponen los amos:


lo que sobrevive
cuando mudan los hombres
y la chusma encerrada
ya no puede quebrarse :


que un inútil huésped
con tu nombre en los dedos
entrará por la puerta
sin su lista de azúcar:


que un arcángel mudo
rasgará los uniformes
las banderas asesinas
los himnos nacionales tras tu sangre tasada.


Yo


soy la tierra perpleja que inclinan los soldados
-tremendas uñas rotas se me llevan dormido-,
en los límites del agua y en régimen de aislamiento
me atrevo a pronunciarte
y a ponerte en la lengua una loncha de tiza


:esto es lo que oyeron los muertos previamente:
caminan las palabras con un niño en las manos
un niño blanco y loco que baila y amontona
los sueños de los presos cantándole y perdiendo.


[...que los presos sean liberados,
se haga justicia a los oprimidos...]


humana sombra extensa y sal sobrecogida
la que besa el agua
y hay perros en mi boca si voy a pronunciarte,
tú ya eres aquello que en la muerte se esconde
con el pan compartido de las celdas del mundo,
su piel y los incendios,
la fatiga del mundo
la carne muda y fría que te espera nel mundo


(las palabras del hombre
son el límite del mundo)


«EL MOMENTO DE SOBREVIVIR ES EL MOMENTO DEL PODER
EL ESPANTO ANTE LA VISIÓN DE LA MUERTE
SE DISUELVE EN SATIS- FACCIÓN PUES NO ES
UNO MISMO EL MUERTO
(PARA LOS QUE AÚN VIVEN)
ÉSTE YACE: EL SUPERVIVIEN- TE SE MANTIENE EN PIE
COMO SI HUBIERA ANTE- CEDIDO UN COMBATE
Y COMO SI UNO MISMO HUBIESE
DERRIBADO AL MUERTO»


Lo que pronunció
el comunicante a la prensa
(el informe anual sobre tortura política)
-lo que pronunció: las palabras
del informe, los muchos resultados
soltándose y diciendo
lo que él pronunció, lo que
pronunció (el informante
de la instrucción especial investigadora)
lo que no pudo evitar decir:
lo que tenía que decirse,
las palabras,
mencionadas,
dichas finalmente
(por fin así diciéndose
lo que fue pronunciado).


El informante
(las palabras).


:La tormenta del encierro en las bocas del hombre.


«ENTRE ESTOS MON- TONES DE CAÍDOS
EL SUPERVIVIENTE SE YERGUE COMO AFORTUNADO Y PREFERIDO
-QUE ÉL CONSERVE SU VIDA MIENTRAS QUE TANTOS OTROS
LA HAYAN PERDIDO ES UN HECHO MONSTRUOSO


INDEFENSOS YA- CEN LOS MUERTOS
ENTRE ELLOS ERGUIDO ÉL (DE PIE) COMO SI EL COMBATE
SE HUBIERA LIBRADO PARA QUE ÉL SOBREVIVA»


Para los que aún viven,
son ciertos los caminos que avistan la protesta.


Oíd:


bajo las cañadas azules yo espero entre vosotros
que llegue el mediodía con un cántaro vivo
-agua para el hombre tatuado de muertos,
va la sed cambiada con mi niño en el vientre


:y vengo ante vosotros
seco y empotrado por ángeles sucios
me pongo en la cola de quienes cantaron
la jauría del hombre y sus miedos con lumbre


Oíd:


son ciertas las historias que nacen con heridas
las noches que, tapiadas, nos marcaron el cuello;
son ciertos los caminos y esta marcha invisible,
el vuelco innecesario y la sangre en el mártir


PERO


yo vengo ante vosotros con agua en mis caderas:
por detrás de vuestras hambres va la casa del mundo
y el mar no existe ya.


Oíd:


Para los que aún viven,
son ciertos los caminos que anuncian la revuelta:
los niños sin sus sombras ya ruedan como amantes
por las tercas mortajas que cosisteis vosotros:


¿podréis
entonces levantaros
de las tumbas de vuestro corazón?


-con el ojo del tiempo,
lo que fue pronunciado?


(y oíd):


«LA SATISFACCIÓN DE SOBREVIVIR
SE CONVIERTE EN UNA PELIGROSA INSACIABLE
PASIÓN CRECE
AL MISMO TIEMPO QUE SUS OCASIONES
CUANTO MAYOR ES EL MONTÓN DE MUERTOS
TANTO MÁS INTENSA Y MÁS INELUDIBLE
SE HACE LA NECESIDAD DE ESTA SUPERVIVENCIA»


Cuanto mayor el montón de muertos
cuanto mayor
lo que aquí no sobrevive lo que espera brutalmente entre vosotros
y cuanto más seco lo que oyeron en la casa del mundo,


un arcángel sucio
tendrá que visitarte.


Tú eres la muerte que mece mi boca
la herida que asoma en los dientes del hombre
luto largo adentro
la que asoma por encima de todas las mortajas
y todo lo que va
de una estancia hambrienta
a otra estancia hambrienta.


Y:


:tú subes por el frío a encontrarme dormido
a pleno pie del aire
levantas a los muertos en sus briznas de escarcha


(son ciertos los caminos que invocan la protesta
y tú ya eres aquello que en mi mano se esconde).


-prohibido arrodillarse,
trepan por el alma las desdichas del mundo
mugiendo como un toro ensillado a tu vientre,
y una enredadera,
y una mano tendida
son el fértil desecho que amontona esta casa


Y:


:tú subes por su frío hasta abrirme la boca
a pleno pie del hombre
avisas con tus gestos el final de mi vida.

Falcón, Enrique

Subir